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Antonio Jiménez |
FIRMA DE OPINIÓN |
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Columna de opinión | |
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Antonio Jiménez nació en Siles (Jaén) en 1956. Es licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad Complutense de Madrid. Dirige el magazine 'Buenos días' de Radio Nacional de España desde septiembre de 2002. Su trayectoria profesional se inició en los servicios informativos de la Cadena SER, donde fue director-presentador del espacio '20 horas' y 'Matinal SER'. En 1987 se incorporó a la Cadena COPE, donde se hizo cargo del informativo 'Primera hora' y 'Mediodía', y en 1998 dirigió y presentó el programa 'Cada día' en Onda Cero y Radio España. Entre 2001 y 2002 fue director adjunto de 'La brújula del mundo', también en Onda Cero.
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| ÚLTIMOS 5 TEXTOS PUBLICADOS |
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| La aseguradora Axa ha nombrado a Antonio Jiménez nuevo director general del área de Salud, que pasará a dirigir su equipo desde Barcelona, donde está ubicada la sede del grupo, según informó hoy la compañía. |
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La aseguradora Axa ha nombrado a Antonio Jiménez nuevo director general del área de Salud, que pasará a dirigir su equipo desde Barcelona, donde está ubicada la sede del grupo, según informó hoy la compañía.
Jiménez, catalán de 46 años y licenciado en Derecho, ocupaba hasta ahora el cargo de director del Canal Agentes de Axa. Lleva más de 30 años en el sector asegurador y ha trabajado los últimos 17 en Axa.
El área de Salud de Axa obtuvo unas primas de 94,7 millones de euros en el primer semestre del año, un 12% más que en el mismo periodo de 2007. En la actualidad, Axa cuenta con más de 210.000 asegurados en el ramo y con 83.000 pólizas de Salud.
| | Miércoles 10 de septiembre de 2008 |
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| Liechtenstein y los países pequeñitos |
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| Hay quien afirma que Liechtenstein existe y, de hecho, está confirmado que numerosos alemanes, empezando por el director general de correos, han estado allí para esconder dinero turbio en alguna caja. Efectivamente, hay paneles de Liechtenstein en las carreteras suizas. Suiza, que más que un verdadero un país es una suma de países pequeñitos, Suiza en cuyas autopistas, a la entrada, lo primero que se ve es un propio que cobra la entrada, es el modelo de esos enclaves europeos de función histórica desconocida donde el dinero no tiene reglas y donde algún segundón de casa real dirige un conglomerado feudal: Mónaco y Liechtenstein son los más famosos. Los alemanes de Merkel se han enfadado ahora con Liechtenstein y la familia "von und zu" ha ascendido al altar de los periódicos. |
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Hay quien afirma que Liechtenstein existe y, de hecho, está confirmado que numerosos alemanes, empezando por el director general de correos, han estado allí para esconder dinero turbio en alguna caja. Efectivamente, hay paneles de Liechtenstein en las carreteras suizas. Suiza, que más que un verdadero un país es una suma de países pequeñitos, Suiza en cuyas autopistas, a la entrada, lo primero que se ve es un propio que cobra la entrada, es el modelo de esos enclaves europeos de función histórica desconocida donde el dinero no tiene reglas y donde algún segundón de casa real dirige un conglomerado feudal: Mónaco y Liechtenstein son los más famosos. Los alemanes de Merkel se han enfadado ahora con Liechtenstein y la familia "von und zu" ha ascendido al altar de los periódicos.
En realidad, la imagen de benevolencia democrática que proyectan apeaderos geográficos como Mónaco, Liechtenstein o Luxemburgo, en plan más laico Andorra y Gibraltar y, a lo grande, la Confederación Helvética, son un símbolo descarnado de la organización política, un concentrado basto de los jugos gástricos del planeta. ¿No les gustaría a los magnates de otros países poder ocuparse en exclusiva del dinero, empezando por el suyo propio, y, sólo si hay tiempo, del prestigio, que da menos de comer? Para ser rico no se precisa ninguna cualidad aparente, como demostró en una televisión española el candidato Pizarro, que nada en la opulencia tras haberse aplicado la máxima. Candidatos así economizan mucho. Viéndolos, uno se convence de que estudiar es una pérdida de tiempo.
Después de él, dos sonados candidatos han dado la lata en las televisiones españolas sin necesidad de aportar mensajes espirituales y sin superar en carga moral a dos supermercados contiguos en porfía comercial. En plan cutre, como corresponde a las modernas empresas de un país que ha pasado mucha hambre, los dos se presentaron como opositores a una única vacante, el de derechas con un lema del partido socialista portugués (se copian apuntes de donde sea), el de izquierdas como un vampiro sufridor y estreñido ("con todas tus fuerzas").
Ninguno de los dos escuchó al contrincante porque lo importante era largar la lección a un entrevistador enfundado en un horrible traje a rayas, que representaba, claro está, a los espectadores. Pero lo realmente bananero vino después de la entrevista. Cada candidato se reunió con los suyos, que lo agarimaron y que organizaron ruedas de prensa para proclamar que habían ganado sin discusión. Dos candidatos a presidir un reino de mentecatos. Los dos presumen de pertenecer a un gran país, pero, francamente, para lo que contaron y para la gente que los aplaudió, hubiera dado igual que fueran de Liechtenstein.
| | Martes 26 de febrero de 2008 |
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