sábado, 11 de octubre de 2008 Actualizado a las 04:58 (CET)
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No creo en Zapatero
Como lo leen. No creo en el presidente Rodríguez zapatero. Hasta hace unos pocos días pensaba que el presidente del Gobierno era un estúpido integral. Ahora, tras los acontecimientos de los últimos días y la falta de medidas económicas ante la aguda crisis, pienso que además de estúpido es un enfermo atrapado en Moncloa y rodeado de mediocres.
Alguno se preguntará dónde está esa enfermedad del presidente. Pues está en su actual paranoia. Se cree sus propias mentiras, decoradas con atajos mal diseñados y peor explicados. Hemos de confesar que hoy sentimos vergüenza ajena cuando vimos a Rodríguez explicar -- como el mal profesor al que aluden muchos de sus ex alumnos -- las inyecciones económicas. Garantía de depósitos y fondos con cargo al Tesoro Público.

Mientras estaba hablando, mi instinto me decía que ocultaba algo o no lo sabía explicar. Y lo que ocultaba era ignorancia. Un importante cargamento de ignorancia. Ya ni siquiera los suyos creen sus palabras. Que se lo pregunten a los miles de parados que arroja el balance de este desconcertado Rodríguez. Cogió una economía saneada y la ha convertido en harapos.

Su presencia en televisión anunciando las citadas medidas ha colmado el vaso. La población desconfía de este irreconocible enfermo. Después de los reiterados engaños con ETA, la negociación y la revitalización de la banda asesina, las palabras del presidente no solo son un peligro, sino que hay que jugar a interpretar lo que dice, sabiendo que ni él cree en sus propios compromisos.

Anunciar las medidas de la garantía y los fondos -- tan mal como lo ha hecho – lleva a que en los próximos días salga mucho dinero de las entidades financieras españolas. No es ningún secreto que en algunas empieza a cundir el desconcierto ante la fuerte evasión de capitales de los ahorradores. Y no precisamente de los grandes ahorradores. ¿Quién no ha evadido capitales alguna vez o algunas veces?

La ignorancia de Solbes y Rodríguez pasa por primar a los hipotecados, a la vez que castigará a los ahorradores. Si no hay ahorro, no hay inversión; es la sencilla regla del que suma, en vez de restar. Volvemos a recordar que el reintegro de ahorros de las entidades financieras no lo están haciendo los grandes capitales, sino miles y miles de ahorradores que son los más perjudicados y a quienes Rodríguez ha despistado, engañado y olvidado.

Y para mayor engaño pretende amnistiar a quienes flirtean con dinero negro. La aparición de los billetes de quinientos euros, que circulan en el mercado negro, cree Rodríguez que suavizaría la crisis. Ni van a aparecer los ‘Bin Laden’, ni la población se cree que será amnistiada. Nos recuerda las amnistías del abuelo Patxi durante la postguerra.

Rodríguez cree que los ‘Bin Laden’ están en manos de los trabajadores y de los mileuristas. Pues claro que sí, todos los ‘curritos’ pagamos el primer café de la mañana con un billete de quinientos euros. ¿Quién no guarda en la taquilla del gimnasio o en el cajón de la mesa del trabajo un buen puñado de billetes de quinientos euros? ¿Acaso hay algún obrero o parado que no maneje varias decenas de ‘Bin Laden’ como dinero negro? Ya lo ven. Rodríguez ha elevado su estupidez de tal forma que la ha convertido en enfermedad.

Vayamos recogiendo los ahorros de nuestro banco cuanto antes. Rodríguez acabará tangándonos. Mejor ver quebrar al banco que a sus impositores. La fuga de capitales ha comenzado. Ignorante el último.

Miércoles 8 de octubre de 2008
Negociar con ETA
Ya empiezan a jugar innecesariamente con las palabras desde el socialismo vasco. El presidente del PSE-EE, Chuchi Eguiguren, ha sacado a pasear su torpeza. Habría que ver en nombre de quién habla. Si lo hace en nombre propio, allá él; pero si lo hace en nombre del Ejecutivo Rodríguez, hay que parar los pies al propio Rodríguez.
Después de tantos años engañando intencionadamente, traicionando a la ciudadanía y atropellando los intereses del País Vasco, ya no podemos creerles; aunque hay que estar vigilantes para que no hagan más daño al Estado de Derecho. Hoy hay pruebas suficientes de que Eguiguren hizo de su capa un sayo y de que el presidente Rodríguez se dejó llevar por la imprevisión de Eguiguren.

Curiosamente para el presidente del Partido Socialista de Euskadi mereció la pena la negociación con ETA. Suponemos que sería por las fiestas y juergas continuadas que se corrieron en el caserío Txillarre, donde Otegi actuaba de maestro de ceremonias. Allí, sus reuniones secretas desembocaron en la tregua-trampa de ETA. Hoy no es ningún secreto que la torpeza de Chuchi Eguiguren llevó a que estuviera a punto de tambalearse el Estado de Derecho.

Ambos negociadores –- sería demasiado llamarles políticos, pues uno es ex presidiario, y presidiario futuro, mientras el otro es probado maltratador de género -- trataron casi de forma exclusiva el hecho de que la izquierda abertzale y su revoltijo de siglas se pudieran presentar a las elecciones del 27 de mayo. Eguiguren informó erróneamente al Gobierno Rodríguez de las pretensiones de Arnaldo Otegi; unas aspiraciones que pasaban por la exigencia de que el Gobierno asumiera y consintiera la presencia en campaña de todas las listas de lo que se llamó el “Plan C” de Batasuna; es decir, el protagonismo y presencia de Acción Nacionalista Vasca.

Esa es la obra y milagros del maltratador de género, Eguiguren. Por cierto, el Partido Socialista se comprometió a expulsar de sus filas a los maltratadores y violentos; pero ahí sigue el todavía jefe del socialismo vasco. Nadie entiende las afirmaciones de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, cada vez que saca su ‘originalidad’ a pasear, sabiendo que en el caso de Eguiguren miran todos los socialistas hacia otro lado: unos por temor y otros por vergüenza.

De las burradas de Eguiguren durante la negociación también tiene mucho que decir Íñigo Iruín, responsable jurídico del entramado batasuno. Uno por otro, la casa quedó mal barrida; pero muy mal barrida. Hasta el punto de que el líder socialista estuvo a punto de ensuciar la gran casa que es el Estado de Derecho, con la aquiescencia del presidente Rodríguez, quien se dejó llevar por el engaño de una negociación que dio alas a ETA y que, de no ser por la probada ética de las asociaciones de víctimas del terrorismo, tiró por tierra muchos de los logros alcanzados en la etapa Aznar con la ley de partidos, propuesta y traicionada por el socialismo que aún sigue abanderando el presidente Rodríguez.

Queremos saber en nombre de quién habla Eguiguren cuando dice que su partido no renuncia a lograr “un acuerdo intermedio” como solución “si algún día fuera posible”. Si alguien le ha dado esa consigna hay que interferir en semejante atropello y para ello es válido cualquier medio, como lo es eliminar todo hilo que conduzca a ETA, salvo los que lleven a la rendición incondicional de la banda, la entrega de las armas y la garantía del cumplimiento íntegro de las penas.

“Hubo un momento en el que parecía que la izquierda abertzale, el propio Partido socialista, etc, eran conscientes de que la única fórmula era llegar a un acuerdo intermedio”. Son palabras textuales de Eguiguren en la entrevista que le hizo Radio Euskadi y son una prueba de que el líder socialista no entendió el trabajo que le encomendó el presidente del Ejecutivo. Jamás pretendió el PSOE quedarse a medias. Hoy está suficientemente contrastado que pretendía el cupo. Lo quería todo, porque creía que podía acabar con ETA. Eso quiere decir que Chuchi Eguiguren vuelve a mentir.

La pretensión socialista era exactamente igual que la anhelada por el Partido Nacionalista Vasco. Este último hoy en otra ‘guerra’ porque no se dan las circunstancias de la negociación; pero siempre dispuesto al protagonismo, independientemente de que sus pretensiones favorezcan o perjudiquen a la sociedad vasca. Su principal filosofía, dejándose llevar por su temor a la banda y su amiguismo con ETA, pasa por mantener el poder a toda costa.

De aquel mal llamado “proceso de paz”, pues claramente fue una tregua-trampa para buscar un respiro en la banda y mejorar su infraestructura, ha quedado lo que ETA quería que quedara: nada; excepto rencor y afán por seguir con la lucha armada. Ahí están los recientes atentados perpetrados dentro y fuera del País Vasco. Ni siquiera los contactos personales de los negociadores son de fiar. A Chuchi Eguiguren se la tienen jurada en ETA y una prueba evidente es que, tan pronto como comprobó que fallaban sus contactos con la banda, pidió que le restituyeran la escolta. ¡Valiente mequetrefe!

El ridículo del líder socialista vasco se pone de manifiesto durante su entrevista en Radio Euskadi con la siguiente afirmación: “Cuando dos personas están en una mesa hablando, uno no puede decir, ‘oye, espérame, que voy a pegar unos tiros y, cuando vuelva, seguimos donde estábamos antes’. Pues no. Si te has levantado y te has ido y has hecho lo que has hecho, la otra parte, cuando vuelvas, no va a estar esperando para empezar donde se terminó”. Es lo que sucedió con el atentado de la T4 de Barajas. Por eso las declaraciones de Eguiguren a Radio Euskadi y la reflexión de este nefasto negociador, y traidor a los intereses del Estado de Derecho, tienen la validez que tienen: ninguna.

Martes 7 de octubre de 2008
Renault Valladolid no cerrará
Por Dios, que se calle el señor Villanueva Rodríguez y no entorpezca las negociaciones con Renault. Por favor, que se callen los sindicatos de Renault. Cualquier intervención no solicitada será perjudicial para la empresa, para Valladolid y para Castilla y León. ¡Que se callen de una vez! ¡Ya se les dirá cuándo es conveniente que hablen! ¿Es que aún cree alguien en España en el sindicalismo de clase? ¡Por favor,…!
Cada vez son más las posibilidades que tiene la factoría vallisoletana de FASA RENAULT. Ni se ha planteado su cierre, ni se va a cerrar. En apenas unos meses la producción alcanzará los niveles normales de la factoría. La crisis pasará de largo por Renault Valladolid, a pesar de las opiniones gafadas y a destiempo del vicepresidente segundo de la Junta de Castilla y León quien, por cierto, tiene muy poca y mala información de lo que está sucediendo. Es más, su fuente de información, Fernández Sevilla, es un valor a la baja en Renault España. Ya no se cuenta con él para proyectos futuros, lo mismo que Juan Vicente Herrera no debería contar con el vicepresidente segundo, Tomás Villanueva. Cada vez que intenta hablar en defensa de una empresa, ésta cierra. ¡Que se lo pregunten a los abulenses!

Debería reflexionar el señor Villanueva sobre la alarma que ha generado en Castilla y León y, particularmente, en Valladolid. No es ético que el PP se dedique a sembrar miedo entre los ciudadanos y a echar todas las culpas al Gobierno central de Rodríguez Zapatero. La noche del uno al dos de octubre, miles de vallisoletanos, trabajadores de la empresa Renault, no han conseguido conciliar el sueño por la innecesaria alarma que ha creado Villanueva con sus opiniones.

No se puede decir que Montaje de Valladolid vaya a cerrar. Además de porque no es cierto a corto plazo, porque serían miles los parados que engrosarían las filas del mal gestionado ECyL; equivalente al INEM, pero peor gestionado. Y decimos que son miles, porque detrás de cada puesto directo de Montaje Renault Valladolid hay cinco puestos indirectos de empresas base. Después de las gestiones y llamadas realizadas, puedo prometer y prometo que no solo no hay alarma, sino que ni siquiera hay proyectos o indicios de disminuir plantilla; lo que no quiere decir que no haya regulaciones puntuales.

El señor Villanueva, don Tomás, ha hecho de ‘Pepiño’ Blanco. Debería callarse y no hacer más daño a Valladolid y a Castilla-León. Su silencio nos puede ayudar mucho más de lo que se imagina. Pedimos a Juan Vicente Herrera, y así lo hemos formalmente, incluso le exigimos, que le obligue a estar callado al señor Villanueva hasta la tercera semana de octubre. Para entonces todo estará resuelto y, si lo desea, podrá salir en la foto; pero sabiendo que la solución ha llegado por su NO intervención.

El señor Villanueva debería informarse antes de crear malestar en miles de familias castellano-leonesas. Su torpeza le impide saber que si Renault Valladolid estornuda, Castilla y León se constipan. No hay base para afirmar las estupideces que ha dicho el vicepresidente del Ejecutivo Herrera. Les ponemos un ejemplo: si no ha sabido ver el tráfico de influencias del ‘Caso Lasarte’, donde a la Junta de Castilla y León le han tangado sus propios funcionarios, que alguien me diga cómo va a adivinar lo que sucede en Renault Valladolid.

Mejor calladito, Tomás. Usted ha perdido la poca o nula credibilidad que le quedaba, a la vez que ha generado miedo, inseguridad e intranquilidad en miles de familias vallisoletanas, de quienes difícilmente volverá a contar con su voto. Muchos trabajadores de Renault Valladolid comentaban esta mañana que ha generado tal pánico social que el vicepresidente “ni siquiera merece el pan que come a costa de la nefasta política que realiza” ¡Ya está bien!

¡Cállese, coño, cállese y déjenos trabajar y negociar en paz! ¿A qué espera Juan Vicente para mandar a tomar vientos a este infundado y fundido alarmista? No es verdad que el presidente mundial de Renault haya excluido a España de la estrategia de negocio que se llevará a cabo en 2010 y 2011.

El señor Villanueva no tiene por qué conocer estrategias privadas de Renault y, menos aún, cuando desde Francia se comprueba que su estrategia no está basada en la I+D+i, sino que se limita a culpar al Gobierno central y a pedir a éste que interceda por Renault Valladolid, lo que demuestra la impotencia del Ejecutivo regional y el nulo peso de Herrera Campo en el ámbito empresarial de Castilla y León, y menos aún en el de España.

¿Para qué está el Gobierno regional de Herrera, además de para hundir a León y a Castilla? Sepa el señor Villanueva que otros gobiernos regionales dan sopas con onda al Ejecutivo de Zapatero y obtienen provecho. Y lo que es más importante: obtienen credibilidad, perspectivas de futuro, credibilidad entre la ciudadanía y rentabilidad. Por favor, señor Villanueva, manténgase callado hasta que le digamos lo contrario. Castilla y León saldrán ganando y usted se evitará el ridículo más estruendoso. Se lo prometo. A cambio Renault Valladolid pasará la crisis sin pena ni gloria.

Sábado 4 de octubre de 2008
Quedó como el betún
María Antonia Iglesias, o ‘la chota’ Iglesias, como se la empieza a conocer en el mundo tertuliano, otrora ex directora de informativos de TVE en la época de Felipe González, se saltó tres pueblos de un solo brinco en su enfrentamiento con Miguel Ángel Rodríguez. Su no saber estar, su aversión a quien no piensa como ella y el saberse despreciada por un cada vez más amplio sector de la sociedad española le llevó a insultar a un periodista y novelista muy respetado en el mundo de la información y de la comunicación.
Eso de no tomar ‘la pastilla’ a tiempo hace que gente como Iglesias quede a la altura del betún y, a veces, más abajo. Esta mujer, imitadora de periodistas, debe de pensar que sus verdades son eternas y, en este sentido, me recuerda una vieja afirmación de Juan María Bandrés cuando decía que las verdades eternas trasladadas a la política son un primer paso hacia el totalitarismo.

No hay duda de que M.A.R. (Miguel Ángel Rodríguez), ha cambiado bastante en estos últimos años. Es evidente que no es aquel periodista bravucón que trabajaba hace años en el diario “El Norte de Castilla” y que parecía proceder de las filas del comunismo radical más reaccionario, bien es verdad que la derecha supo amansarle y atraerle hacia sus filas hasta convertirse en un fiel defensor del conservadurismo de Aznar.

En Castilla, y más concretamente en Valladolid, se recuerda a Rodríguez Bajón con cierto aprecio por su rigurosidad en el tratamiento informativo. Ni que decir tiene que su caché subió considerablemente tras su novela “El candidato muerto”. Tristemente alguien llegó a acusarle, también, de ser el autor de la lista negra de periodistas de Castilla y León, cuando trabajaba con José María Aznar en la Junta de Castilla y León. El tiempo demostró que era un error la acusación y que muchos periodistas de izquierdas habían quedado con las posaderas al aire. La poca valía de muchos periodistas de la siniestra castellana no solo fracasó, sino que utilizaron un mecanismo de compensación para esconder su ruindad y su nula preparación.

Si bien hay opiniones para todos los gustos, lo cierto es que durante el programa Miguel Ángel Rodríguez supo estar a la altura de las circunstancias, cosa que no se puede decir de ‘la chota’ Iglesias, quien, por cierto, salió por la puerta falsa y con el culo caliente. ¡¡Ay Antoñita, Antoñita, deberías saber aquello de la mujer del César: además de serlo hay que parecerlo!! ¿Y vamos a tener que seguir padeciendo a este energúmeno de mujer en el programa? ¿No ha quedado suficientemente desprestigiada como tertuliana televisiva? ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar la siniestra socialista?

Después de escuchar a María Antonia Iglesias, ‘la chota’, decir lo que dijo sobre M.A.R., cualquier ciudadano está legitimado para dirigirse a ella con las expresiones más insultantes. Ha perdido su crédito, si es que algo tenía; pues para muchos tertulianos y oyentes no era más que la pimienta ocasional que acababa pudriendo los debates serios y convirtiendo los menos serios en simple recochineo con cruce de insultos y opiniones de procedencia sospechosamente socialista.

Suponemos que, por poner un ejemplo, no le hubiera gustado a ‘la chota’ Iglesias escuchar del propio M.A.R. que era una “¡jodida p… y una feminista repugnante!”. Donde las dan, las toman, María Antonia. Y en lo sucesivo ya sabes a lo que te arriesgas. Ha abierto la caja de los truenos y en lo sucesivo puede encontrarse (de hecho se lo encontrará) lo que no busca. ¿Qué no escupiría por esa boca de odio y rencor si ella hubiera sido la víctima de obscenos insultos, como los que habitualmente practica y difunde? ¿O piensa hacer lo que ‘Maleni’?

Hace apenas unos días, la ministra de Fomento, doña ‘Maleni’ Álvarez, dijo a un parlamentario del PP que si eso mismo se lo decía en la calle le llevaba al Juzgado. Fue algo así como: “¡si tienes c…… sal a la calle!”. Frase muy apropiada para los matones, para los creadores del GAL y para cierto tipo de ratas. Tanto a ‘Maleni’ como a ‘la chota’ Iglesias habría que recordarles lo que decía Cruzalta sobre la cortesía al compararla con el aire de los neumáticos: no cuesta nada y hace más confortable el viaje.

Jueves 2 de octubre de 2008
Consejerías sin coche
¿Saben, amigos lectores, qué es eso de la Semana Europea de la Movilidad? Eso es lo que ha pretendido explicarnos la consejera de Medio Ambiente del Ejecutivo de Herrera Campo. Nos inventamos semanas como si fuera una simple juerga. La semana sin humo y…los fumadores fuman como corachas. Semana sin coches…y como cualquier día. El día de la bici…y salen cuarenta o cincuenta con ella en una ciudad de quinientos mil habitantes, por ejemplo. Son claros ejemplos de que nos da lo mismo lo que se diga desde las instituciones. Eso es para los demás, pero no para uno mismo. Nos recuerda la plática del cura consejero o del médico fumador: “haga usted lo que yo digo y no haga lo que yo hago”.
Viene lo expuesto a cuento porque la Junta de Castilla y León pide compartir coche para contaminar menos. Sí señor, muy buena idea. No seremos nosotros los que nos opongamos a ello, pero los consejos deben empezar por uno mismo, para que no nos comparen con el cura o el médico del ejemplo. María Jesús Ruiz sabe más que las ratas de sacristía. Nuestra consejera de Medio Ambiente y, a la vez, vicepresidenta primera del Gobierno Herrera ha presentado la campaña “¡No contamines. Júntate!” Todo ello, dentro de la Semana Europea de la Movilidad.

¿Y qué pretende María Jesús? Pues muy sencillo. Pretende reducir el uso del vehículo privado, y que descienda la contaminación, mediante la reducción de la emisión de gases. Hasta ahí, todo muy bonito. Incluso pretende que los trabajadores de la consejería rellenen un formulario comprometiéndose a compartir el vehículo para llegar a su puesto de trabajo. ¿Afecta esa medida a los apoltronados altos cargos de la Junta de Castilla y León?

Según la consejera de Medio Ambiente del Ejecutivo regional de Herrera Campo hay que “concienciar a la sociedad de la necesidad de restringir el uso del vehículo”. Estamos convencido que la ‘dama de hierro’ de Herrera acudirá al trabajo en autobús, andando o con otros tres o cuatro consejeros para dar ejemplo, además de desplazarse hasta Soria en transporte público.

Solo con paralizar los coches oficiales de la Junta de Castilla y León y obligar a los consejeros, viceconsejeros, secretarios generales, directores generales de todas consejerías, delegados territoriales y sus correspondientes secretarios generales a compartir vehículo ahorraríamos una parte muy importante de los presupuestos generales de la comunidad. Piensen que son muchos gastos inútiles: chófer, carburante, puestas a punto, miles de viajes individuales al cabo del año, desplazamientos inútiles teñidos de trabajo, viajes innecesarios a buscar a altos cargos a otras provincias y a su propia casa…

María Jesús Ruiz podría empezar por ordenar que los conductores del parque móvil no se desplacen a recoger a su casa a los altos cargos de las consejerías. Viajes inútiles y chulescos que son muy mal acogidos por la ciudadanía que lo presencia a diario, donde los citados conductores esperan horas y horas hasta que el ’señorito’ baja de su casa. Eso sí, suelen hacerlo cuando los vecinos salen de sus domicilios o pululan por las escaleras de la comunidad. Hay que dar a entender que uno es director general, secretario general o consejero. ¡Muchos son ruines y vulgares hasta para eso! Lo que no entendemos es por qué lo consiente Juan Vicente Herrera, todavía presidente de la comunidad.

Si alguien se molesta en contar directores generales y coches oficiales comprobará que Castilla y León despilfarra en exceso, en busca de un lucimiento que no genera rendimiento más que para el afectado o afectada. ¿Por qué hay que ir al pueblo a buscar a un consejero o director general? Lo normal es que vaya en su coche a trabajar y, a ser posible, en coche compartido como pide la consejera. Otra cosa es cuando hace un desplazamiento a un acto oficial desde la propia consejería, donde sí procede el coche oficial; aunque puede evitarse. Lo que no es de sentido común es que vayan en coche oficial a almorzar, pues supone pasarse de castaño oscuro.

Diga lo que diga la consejera de Medio Ambiente de Castilla y León es una mala costumbre que acompaña a todos políticos, sin distinción de ideología. Lo mismo da que se pertenezca a un Gobierno regional que al central. En ese sentido, cortes y patronajes no difieren. Todo ello nos recuerda al que fuera ministro de Hacienda, José Borrell, cuando explicaba el momento en que había perdido el coche oficial como ministro y las sensaciones. Muy gracioso él, todo hay que decirlo. No es fácil acabar con esas prácticas porque, como dice el refranero: “junto al buey viejo aprende a arar el nuevo”.

Miércoles 24 de septiembre de 2008
     
 
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