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José Luis Gómez |
FIRMA DE OPINIÓN |
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A vueltas con España | |
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José Luis Gómez nació en Brión (La Coruña) el 6 de marzo de 1958. Ha sido redactor, jefe de sección, redactor-jefe y director del diario La Voz de Galicia, desde 1982 a 1999. Hasta 2003 fue director de Coordinación de Publicaciones y de Comunicación del Grupo Zeta, donde se incorporó en julio de 1999 como director editorial de la División de Prensa Diaria. Desde entonces y hasta 2004 desarrolló el proyecto de lanzamiento del diario Xornal de Galicia. También fue redactor y jefe de área en El Correo Gallego y corresponsal en Galicia de la agencia Colpisa y de otros medios informativos. Asimismo, ha colaborado en diversas revistas y emisoras de radio. Fue tertuliano de Radio Voz y columnista de La Voz de Galicia, Deia, Diario de León y Diario 16. Ha coordinado el primer "Manual Básico de Economía en Galego", obra en la que han participado profesores de Económicas y Derecho en las tres universidades de Galicia y es autor de varios libros. El último, "A vueltas con España" (Temas de Hoy), que se publicó en enero de 2005. Ha dirigido un curso de la UIMP (1998) sobre el sector de la comunicación. Fue profesor del Master en Periodismo de la Universidad de La Coruña, miembro de la Comisión de Medios de Comunicación de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (2002-2003). Entre otros, es Premio Galicia de Xornalismo en Información Económica (1988) y Premio Galicia de Comunicación en (1995).
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| ÚLTIMOS 5 TEXTOS PUBLICADOS |
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| Un país sin modelo económico |
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| La adolescente economía española dio un gran estirón a base de disparar el consumo interno en los primeros platos, de engordar la burbuja inmobiliaria en los segundos y de disfrutar de la riqueza del turismo como postre. Las familias españolas batieron por ello el récord histórico de endeudamiento, sin que se rompiera ninguna costura dado el corsé de unos bajos tipos de interés. Admitámoslo: creímos que éramos más ricos de lo que éramos. Tanto, que con la crisis casi todo se ha depreciado -o se depreciará- cuando menos en un 30%. Porque no sólo baja el valor de las empresas en la Bolsa, también están bajando las propiedades de la gente, como iremos constatando a medida que vayan desapareciendo todos esos carteles que hoy vemos colgados en los pisos y chalets de media España diciendo "se vende". Nos salva en parte que tenemos euros y no pesetas. |
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La adolescente economía española dio un gran estirón a base de disparar el consumo interno en los primeros platos, de engordar la burbuja inmobiliaria en los segundos y de disfrutar de la riqueza del turismo como postre. Las familias españolas batieron por ello el récord histórico de endeudamiento, sin que se rompiera ninguna costura dado el corsé de unos bajos tipos de interés. Admitámoslo: creímos que éramos más ricos de lo que éramos. Tanto, que con la crisis casi todo se ha depreciado -o se depreciará- cuando menos en un 30%. Porque no sólo baja el valor de las empresas en la Bolsa, también están bajando las propiedades de la gente, como iremos constatando a medida que vayan desapareciendo todos esos carteles que hoy vemos colgados en los pisos y chalets de media España diciendo "se vende". Nos salva en parte que tenemos euros y no pesetas.
Desde el poder se nos quiere hacer creer que el culpable de todos nuestros males es la crisis financiera de Estados Unidos, lo cual no es del todo cierto. En España no sólo hay una crisis de liquidez, en parte inducida por la crisis global de los mercados, sino que tenemos graves problemas estructurales, como demuestra la debilidad de las exportaciones, señal inequívoca de una baja productividad y competitividad. El ladrillo actuó de colchón para todas las debilidades del país, hasta que hizo crack. Por eso ahora se nos dispara el empleo en la construcción y en todos los segmentos que arrastra este sector locomotora.
Es toda una paradoja la mala prensa que tiene el ladrillo en España siendo como es el salvavidas del país. Y máxime cuando nadie se atreve a plantear una alternativa de modelo económico. Sería un grave error que la España de Zapatero asumiera que todos los males desaparecerán con la superación de la crisis financiera norteamericana, ya que este país necesita un modelo, el que sea. Y a día de hoy no lo tiene ni se está debatiendo sobre ello. Agobiado por tantas elecciones, el Gobierno de ZP se limita a echarle la culpa a Estados Unidos, a prometer subsidios y a introducir el abaratamiento del despido, pero con medidas así, España no llegará lejos. Si no regresamos al ladrillo -no vaya a ser que ahora sea intrínsecamente malo-, algo tendremos que hacer, pero no nos engañemos: los españoles no somos los que hacemos los Mercedes ni los BMW. Y tampoco somos los que fabricamos los billetes para pagar subsidios.
| | Domingo 5 de octubre de 2008 |
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| La crisis se llama paro |
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| En lo que va de año, la cifra de parados ha aumentado en 600.000 personas, la señal más clara de que la crisis financiera ya se ha instalado en la economía real. Es un dato muy sensible por sí mismo, empezando por su dimensión humana -hablamos de personas, no de números-, pero a la vez da idea del calado de esta crisis sin precedentes, en la que, a diferencia de otras, no es la economía real la que arrastra a la banca, sino la economía financiera la que se lleva por delante a la economía productiva. Ya no se trata tampoco de un problema sectorial, sino de que la pérdida de empleo se generaliza en todos los segmentos de la economía, más allá de la crisis del sector inmobiliario y, por añadidura, de la construcción. |
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En lo que va de año, la cifra de parados ha aumentado en 600.000 personas, la señal más clara de que la crisis financiera ya se ha instalado en la economía real. Es un dato muy sensible por sí mismo, empezando por su dimensión humana -hablamos de personas, no de números-, pero a la vez da idea del calado de esta crisis sin precedentes, en la que, a diferencia de otras, no es la economía real la que arrastra a la banca, sino la economía financiera la que se lleva por delante a la economía productiva. Ya no se trata tampoco de un problema sectorial, sino de que la pérdida de empleo se generaliza en todos los segmentos de la economía, más allá de la crisis del sector inmobiliario y, por añadidura, de la construcción.
El porcentaje de parados es ahora del 11% de la población activa, una tasa que es muy alta para los estándares europeos pero que en España aún tiene peores precedentes. A la gravedad de esta situación para quienes la padecen, se suman otros dos escenarios inquietantes: por un lado, que muchos de los parados que tiene ahora España no disfrutan del apoyo de sus familias, al tratarse de inmigrantes, y por otro, que no sólo cae el empleo, sino que también lo hace el número de afiliados a la Seguridad Social, con los riesgos añadidos que eso entraña.
El Gobierno de Rodríguez Zapatero cree que, de momento, puede calmar la situación con subsidios, pero es menos explícito a la hora de ofrecer soluciones más sostenibles y dignas para todos, empezando por prestar ayudas financieras e incentivos a las pymes, que son las empresas que realmente crean empleo en España. Introducir en el debate la rebaja del coste del despido, como hacen el Banco de España y el vicepresidente Pedro Solbes, puede ser un mal necesario, pero en cualquier caso cabe esperar mucho más de la política del Gobierno, ya que la crisis no se atajará con subsidios y despidos baratos, sino invirtiendo en la economía productiva.
| | Sábado 4 de octubre de 2008 |
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| El PSOE mira a Valencia |
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| Jorge Alarte, el quinto secretario general del PSPV y el segundo más joven de la historia de este partido, se impuso por estrecho margen, casi por los pelos, a Joaquim Puig y ya es el líder de los socialistas valencianos, la nueva cara que necesitaba el PSPV para hacerle frente a un dirigente tan sólido como el popular Francisco Camps. Optimismo, desde luego, no le falta a Alarte, que en esto parece ser un alumno aventajado de ZP, su protector desde Madrid. Así, ofrece una oposición implacable al Gobierno de la Generalitat valenciana y se compromete a ganar las elecciones de 2011, algo que de ser cierto podría acercar al PSOE a la mayoría absoluta en 2012. |
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Jorge Alarte, el quinto secretario general del PSPV y el segundo más joven de la historia de este partido, se impuso por estrecho margen, casi por los pelos, a Joaquim Puig y ya es el líder de los socialistas valencianos, la nueva cara que necesitaba el PSPV para hacerle frente a un dirigente tan sólido como el popular Francisco Camps. Optimismo, desde luego, no le falta a Alarte, que en esto parece ser un alumno aventajado de ZP, su protector desde Madrid. Así, ofrece una oposición implacable al Gobierno de la Generalitat valenciana y se compromete a ganar las elecciones de 2011, algo que de ser cierto podría acercar al PSOE a la mayoría absoluta en 2012.
No es un asunto baladí ni para los socialistas valencianos ni, de rebote, para sus compañeros españoles, ya que lo que acontece en la pujante Comunidad Valenciana condiciona en buena medida el resultado del PSOE, dado el actual dominio del PP en una Comunidad que, hasta los años 90, estaba entregada al socialismo de Felipe González y Joan Lerma, cuyos últimos seguidores se resisten ahora a la renovación interna. De hecho, desde que perdieron el Ayuntamiento de Valencia en 1991 y la Generalitat en 1995, los socialistas valencianos han ido de derrota en derrota frente a un PP capaz de incrementar alcaldías y diputados en las Cortes Valencianas.
Todo parece indicar que el joven Alarte puede ser un buen líder -tiene 34 años y es alcalde de Alaquàs, un municipio de unos 30.000 habitantes del área metropolitana de Valencia- pero como ganó "a la valenciana", es decir, por un margen muy escaso de votos, antes de salir fuera tendrá que arreglar su propia casa en el PSPV, que junto con el Partido Socialista de Madrid (PSM) es una de las "ovejas negras" del socialismo español. Lo sabe bien José Blanco, que por si acaso ya le tiró de las orejas en público a Joaquim Puig, adversario de Alarte, para que haga con éste lo que hizo Bono con Zapatero: dejarle trabajar. Tantos reproches le propinó que a Ximo Puig no le quedó más remedio que quejarse en privado, como si en el PSPV fuese necesario colocar la venda antes de la herida.
| | Domingo 28 de septiembre de 2008 |
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| Realismo presupuestario |
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| El presidente Rodríguez Zapatero tuvo un cierto protagonismo en el esperado primer gran debate entre Barack Obama y John McCain, una vez que el demócrata le reprochó al republicano que dijera en una entrevista que no sabe si se reuniría con el primer ministro español, todo un socio de la OTAN. Pero ese pequeño homenaje de Obama a ZP no alivia la crítica situación interna del líder socialista, a raíz de una crisis inmobiliaria que se solapa con otra financiera y que -juntas- pueden extenderse al conjunto de la economía y, por tanto, también a los presupuestos del Estado. |
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El presidente Rodríguez Zapatero tuvo un cierto protagonismo en el esperado primer gran debate entre Barack Obama y John McCain, una vez que el demócrata le reprochó al republicano que dijera en una entrevista que no sabe si se reuniría con el primer ministro español, todo un socio de la OTAN. Pero ese pequeño homenaje de Obama a ZP no alivia la crítica situación interna del líder socialista, a raíz de una crisis inmobiliaria que se solapa con otra financiera y que -juntas- pueden extenderse al conjunto de la economía y, por tanto, también a los presupuestos del Estado.
El Consejo de Ministros ya aprobó el proyecto de presupuestos para 2009, en el que aflora una cierta contención del gasto, que aún así crecerá un 3,3% sobre el año anterior. ZP trata de dejar de este modo a salvo el gasto social, como prometió tantas veces a sus militantes en los mítines y también al conjunto de la ciudadanía. La clave en este caso será el subsidio de desempleo, que en esta crisis adquiere más importancia, ya que los inmigrantes que vayan al paro no tendrán el colchón familiar que en otros momentos de crisis permitió salir adelante a tanta gente en España.
Es verdad que Zapatero tiene cierto margen para tirar de la deuda pública, si bien todos sabemos que este tipo de recursos, mal aplicados, terminan por significar pan para hoy y hambre para mañana. Como señaló un diario afín al PSOE, el problema de Zapatero es que incurre en el triunfalismo cuando habla de economía, sin darse cuenta de la mala acogida de sus palabras en una sociedad angustiada por la crisis y que no acierta a ver el final del túnel. A falta de un consenso con el PP que parece imposible, ZP no tendrá más remedio que bajarse del pedestal y pactar su política presupuestaria con los nacionalistas, con realismo y sentido de Estado. El país ya no está para más cuentos de hadas ni para andar presumiendo por Estados Unidos de que España ha superado a Italia en renta per cápita y de que en cuatro años hará lo mismo con Francia. Con eso no se arregla nada.
| | Sábado 27 de septiembre de 2008 |
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| ¿Comprende Zapatero a Bush? |
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| Entre los mandatarios de países desarrollados nadie aventajaba a Rodríguez Zapatero en sus críticas a las políticas de Bush, hasta el punto de que el presidente de la primera potencia económica del mundo le replicó consumiendo su mandato con el más absoluto ninguneo. El político español le plantó cara a Washington por su recurso a la guerra preventiva y, de modo particular, por sus actuaciones en Irak y en Guantámano. Puede que al joven presidente le faltase pragmatismo y diplomacia en algún momento, pero es difícil negarle que careciese de argumentos. Su gobierno podía dar lecciones a Washington tras la retirada de las tropas de Irak, aunque ya no está tan clara su coherencia en relación con Guantámano, dado el tránsito por España de aviones con destino a esa cárcel clandestina anclada a Cuba. |
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Entre los mandatarios de países desarrollados nadie aventajaba a Rodríguez Zapatero en sus críticas a las políticas de Bush, hasta el punto de que el presidente de la primera potencia económica del mundo le replicó consumiendo su mandato con el más absoluto ninguneo. El político español le plantó cara a Washington por su recurso a la guerra preventiva y, de modo particular, por sus actuaciones en Irak y en Guantámano. Puede que al joven presidente le faltase pragmatismo y diplomacia en algún momento, pero es difícil negarle que careciese de argumentos. Su gobierno podía dar lecciones a Washington tras la retirada de las tropas de Irak, aunque ya no está tan clara su coherencia en relación con Guantámano, dado el tránsito por España de aviones con destino a esa cárcel clandestina anclada a Cuba.
Ahora que ha estallado la gran crisis financiera, para muchos otro crack como el del 29, no es sin embargo ZP quien más agarra el látigo frente a Bush, sino que su testigo lo recoge la canciller alemán Angela Merkel, quien denunció esta semana desde el diario Münchner Merkur que el Gobierno de Estados Unidos tiene parte de responsabilidad en la crisis financiera internacional por haber respaldado a los mercados en su resistencia a someterse a regulaciones voluntarias, algo de lo que ella había advertido en 2007, durante la presidencia alemana del G8.
Como observó en paralelo el diario Financial Times, la crisis actual es consecuencia del triunfo del capitalismo en su versión más salvaje, esto es, no como vehículo de creación de riqueza real para el conjunto de la sociedad, sino como canal de enriquecimiento de unos cuantos sobre la base de unas valoraciones exageradas. ¿Tendrán algo que ver los ruidosos silencios de Zapatero con otras malas prácticas toleradas bajo su mandato en España? ¿O carece de importancia que los Estados Unidos de Bush y la España de ZP compartan el pinchazo de una gigantesca burbuja?
| | Domingo 21 de septiembre de 2008 |
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