Siglo XXI. Diario digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Tienda Siglo XXI Grupo Siglo XXI
21º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas | Venezuela | 26J

Venezuela en el corazón electoral de España

Parece que son los portavoces de Podemos los elegidos para rendir cuentas públicamente de las muchas tropelías que comete el gobierno de Venezuela
Mario López
martes, 24 de mayo de 2016, 00:20 h (CET)
Cuanto más se acerca la fecha de la segunda vuelta electoral, más preocupados se muestran los medios y los enteros del país por la suerte de Venezuela. Los políticos del extremo centro viajan a aquel país como peregrinos a Santiago de Compostela en Año Santo Jacobeo; no se sabe muy bien si en plan conciliador o para enredar un poco más las cosas o, simplemente, para no estar aquí, en este país que se desayuna a diario con un nuevo caso de corrupción. Y parece que son los portavoces de Podemos los elegidos para rendir cuentas públicamente de las muchas tropelías que comete el gobierno de Venezuela; de esta manera, evitamos hablar de nuestras propias miserias, que son muchas y nos disgustan. Cuánto mejor hablar mal del que no está presente.

Igual se han ido a la Guaira para recrear el viaje de los conspiradores de San Blas, Juan Bautista Picornell y compañía, quienes, después de fracasar en su intento de dar un golpe de estado con las clases populares madrileñas para “salvar a la Patria de la eterna ruina que la amenaza”, fueron arrestados y enviados a la cárcel de la Guaira, de la que no tardaron en fugarse. Al menos uno de ellos, Manuel Cortés y Campomanes, consiguió hacer realidad su sueño republicano llegando, incluso, a participar en la batalla de Ayacucho al lado del Gran Mariscal Antonio José de Sucre, última gran confrontación entre las tropas del Ejército Unido Libertador del Perú y el Ejército Real del Perú. Aquello sucedió el 9 de diciembre de 1824, pocos meses después de que los Cien Mil Hijos de San Luis restablecieran para Fernando VII el absolutismo en España.

Pero ya conocemos el escaso predicamento que tiene la memoria histórica en nuestro país, así que dudo que los próceres que ahora se van a hacer sus américas en plena campaña electoral tengan interés alguno en recrear otra cosa que no sea el sempiterno prurito de ejercer la alcahuetería en casa ajena. Claro que, ya puestos, podrían extender su misión evangelizadora por el resto del continente americano, la mayoría de cuyos países no están mucho mejor que Venezuela y, oye, explorar la posibilidad de reinstaurar los virreinatos de Nueva España, Nueva Granada, Perú y Río de la Plata A mí el que más ilusión me hace es el de Nueva España, con Miami, Los Ángeles, San Francisco; especialmente, Sausalito.

Hoy la Guaira ya no es lo que era. Sigue siendo la puerta de entrada atlántica a Venezuela y está a apenas 30 km de Caracas, pero ya es solo un destino turístico como tantos otros, con sus estupendas playas y ese magnífico puerto donde hacen escala los cruceros del Grupo Pullmantur. Quizá en alguno de esos cruceros los próceres del extremo centro español recalen para tratar de futuros pactos de gobierno; el Caribe es una buena fuente de inspiración, qué duda cabe.

Noticias relacionadas

Las nuevas tecnologías han revolucionado el mundo y modificado hábitos y formas de vida. Éste es un proceso que sigue siendo imparable: globalización, industrialización y mercantilización. Se han adquirido nuevas formas de trabajo, pero también de esclavitud, y la enseñanza no es ajena a estos cambios, ya que está servido desde hace tiempo el conflicto entre las nuevas tecnologías y la actividad docente y la cultural tradicional.

El pluralismo crítico es lo contrario del pensamiento único. Es natural y lógico que coexistan muy diversas ideas y no se debe imponer una visión única de la realidad, a todos los niveles. Las discrepancias, las interpretaciones y los planteamientos pueden ser diferentes. La diversidad en todos los sentidos es positiva, ya que es lo característico de una sociedad plural y multicultural.

La opinión que más escucho cuando oigo hablar de Donald Trump, incluso en boca de académicos o gente bien informada, es que está loco. Es cierto que su comportamiento, tan diferente al de quienes nos hemos acostumbrado a ver como dirigentes y líderes mundiales, induce a pensar así.

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto