Siglo XXI. Diario digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Tienda Siglo XXI Grupo Siglo XXI
21º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas | Carta al director

Trágico silencio

Clemente Ferrer (Madrid)
Redacción
viernes, 5 de marzo de 2010, 13:35 h (CET)
“Son niños que no causan nunca disgustos”, asegura María Victoria Troncoso, que en 1976 alumbró una chiquilla con el síndrome de Down. Sucede un caso por cada 800 alumbramientos, entre jóvenes de 30 a 34 años.

María Victoria Troncoso alumbró en 1976 una chiquilla con el síndrome de Down, asegurando que éstos “son niños que no causan nunca disgustos”.

En Europa se da una singularidad callada y trágica: la edad del embarazo se demora, pero la incidencia de el síndrome de Down decrece. La razón de esta irregularidad estadística se puede exponer con pocas palabras; ya no nacen chavales con el síndrome de Down, porque son exterminados cuando aún se encuentran en el claustro materno. Son unas criaturas que se encuentran en riesgo de desaparición. El Instituto de Política Familiar ha manifestado que la cadencia actual es de un aborto cada 5,4 minutos. Es decir 266 asesinatos cada día.

Por otra parte, la publicación The New England Journal of Medicine, notificó el proyecto de una nueva prueba que permitirá descubrir el síndrome de Down a los tres meses de la fecundación, con una exactitud del 87%.

Un facultativo que había ayudado al nacimiento del hijo de Ana, le notificó la novedad: “Su hijo tiene el síndrome de Down”. Convocó Ana a su esposo y le dijo: “Tendremos que ir a por el tercero”. El tercero, Javier, nació con el pie derecho sin ningún tipo de síntomas.

¿Tornaremos a una época ya extinguida, en la que un mortal, por razón de su invalidez, ascendencia o dolencia cerebral, no tenía opción a la existencia?

Vegetamos en un declive moral en el que los progenitores empiezan a asesinar a sus retoños por no tener ciertas peculiaridades físicas. Esta actitud es sumamente ofensiva, se asienta en la incultura: el síndrome de Down no es un asunto estético, sino un achaque embarazoso de una criatura débil e indefensa.

“Tengo 23 años. Cuando nació mi hijo me dijeron que tenía el síndrome de Down, me quise morir. Pasé una depresión de tres meses. Ahora sé que el concepto que tenía de el síndrome de Down era enteramente erróneo. Se acerca al año y medio, lo capta todo y ya ha empezado a hablar. Si me retrocedieran en el tiempo y me hubiera hecho la prueba y me dicen que viene con el síndrome de Down, nunca me practicaría el aborto”.

Noticias relacionadas

Las nuevas tecnologías han revolucionado el mundo y modificado hábitos y formas de vida. Éste es un proceso que sigue siendo imparable: globalización, industrialización y mercantilización. Se han adquirido nuevas formas de trabajo, pero también de esclavitud, y la enseñanza no es ajena a estos cambios, ya que está servido desde hace tiempo el conflicto entre las nuevas tecnologías y la actividad docente y la cultural tradicional.

El pluralismo crítico es lo contrario del pensamiento único. Es natural y lógico que coexistan muy diversas ideas y no se debe imponer una visión única de la realidad, a todos los niveles. Las discrepancias, las interpretaciones y los planteamientos pueden ser diferentes. La diversidad en todos los sentidos es positiva, ya que es lo característico de una sociedad plural y multicultural.

La opinión que más escucho cuando oigo hablar de Donald Trump, incluso en boca de académicos o gente bien informada, es que está loco. Es cierto que su comportamiento, tan diferente al de quienes nos hemos acostumbrado a ver como dirigentes y líderes mundiales, induce a pensar así.

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto