Afirmó un pensador que la forma más fácil de reconocer a un derechista es haciendo notar que toma partido por el capital, y en ese sentido, el cura papá y primer planillero del Paraguay, Fernando Lugo, se lleva las palmas.
“Al cura papá solo le importa turistear a costilla del pueblo y congraciarse con los ricachones”, expresó en las redes sociales la abogada Daisy Irala Toledo, conocida activista de los Derechos Humanos en Paraguay. Su colega Miran Villalba Ayala por su parte señala que Lugo ha traicionado al pueblo en toda la línea.
No es raro que bajo el reinado del gobierno arzobispal que hoy encabeza Lugo los empresarios exitosos, potentados y adinerados del Paraguay se sientan capaces de tocar el cielo con las manos, dado el rumbo claudicante que ha tomado el gobierno de Lugo con respecto a los dueños del Paraguay. En ese contexto, el empresario Horacio Cartes tiene el camino allanado por el mismo cura papá.
Todo parece indicar que la endeble coalición de liberales con el Frente Guasu, conglomerado de personeros de ONG derechistas ligadas a USAID que pretende pasar por “izquierda” con ayuda de la prensa del NED, no está en condición de encarar el desafío que representa un empresario que ha demostrado ser capaz de financiar la campaña proselitista de sus mismos adversarios por pura diversión.
En ese contexto, fuentes cercanas al gobierno arzobispal ya han hecho saber que Cartes ha sido financista, entre bastidores, de gran parte de la campaña del mismo Lugo, a través de ciertos caudillos del Partido Liberal. Cartes también ha demostrado su solvencia destacando como exitoso dirigente deportivo, organizador meticuloso que ha hecho crecer de manera sostenida sus múltiples empresas, y sortear con éxito acusaciones diversas sobre el origen de su fortuna.
Por si todo ello fuera poco, dentro del Partido Colorado logró éxitos sin precedentes, al obtener la habilitación para su candidatura con pocos años de afiliado a una nucleación conservadora que siempre se jactó de la raigambre de sus candidatos.
Para empeorar el panorama de los luguistas, Cartes ha logrado suscitar la simpatía del más importante propietario de medios que prácticamente fabricó la candidatura de Lugo, Aldo Zucolillo, del diario ABC color. Zucolillo admitió públicamente haberse reunido con Horacio Cartes “por cuestiones de negocios”, y haber pedido él mismo la reunión, de paso analizar al situación del pais.
Quien fundara el diario Abc Color en los años 60, con ayuda del dictador Alfredo Stroessner, admitió que estaba queriendo reunirse con Cartes desde el año pasado, y curiosamente tras décadas de vilipendiar al Partido Colorado, calificó a esta nucleación como alternativa para “salvar la democracia” y como “el gran competidor”. Con respecto a Cartes, el propietario del diario que marca la agenda política y mediática del país afirmó que es un candidato sólido, una persona acostumbrada a administrar. “Pienso que hace falta talento para gobernar, saber administrar”.
No es difícil imaginar la desesperación que este giro causa en filas luguistas, dada la enorme dependencia que se ha desarrollado en la relación Lugo-propietarios de medios.
“El Partido Colorado es el único que puede sacar del embrollo a este país”afirmó también Zucolillo, luego de haber incidido, según todos los indicios, en una reestructuración del entorno del candidato del movimiento “Honor Colorado”.
En uno de sus metaforismos Augusto Roa Bastos escribió que una buena obra se reconoce cuando el final se parece al principio, y en este sentido el libreto del “marxista y bolivariano obispo de los pobres” Fernando Lugo reúne los requisitos. Solo que esta vez el empresariado que disfrazó a un cura reaccionario y amoral de supuesto “izquierdista” para desplazar del poder al Partido Colorado, ha decidido al parecer repetir la fórmula con ligeras variantes, despojado de máscara y con las botas puestas.
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