Pide a las nuevas autoridades sirias llevar a los responsables ante la Justicia
La ONG Amnistía Internacional (AI) ha instado este jueves a investigar como crímenes de guerra las matanzas de más de un millar de civiles, la mayoría de ellos de minoría alauí, que tuvieron lugar a principios de marzo en el oeste de Siria en el marco de los enfrentamientos registrados tras los ataques lanzados por milicias favorables al presidente depuesto Bashar al Assad. La organización, que ha instado a las nuevas autoridades sirias a garantizar que "los perpetradores de esta oleada de homicidios contra civiles alauíes en las zonas costeras son llevados ante la Justicia", ha pedido tomar "medidas inmediatas para que ninguna persona sufra ataques por su afiliación religiosa". Así, ha abordado las muertes registradas en ciudades como Baniás, unas matanzas que han sido investigadas y que suponen "homicidios deliberados y expresamente dirigidos a la minoría religiosa alauí". Amnistía ha determinado que grupos de hombres armados "preguntaban a las personas atacadas si eran o no alauíes antes de atacarlas o matarlas". "En algunos casos, incluso les reprochaban violaciones de los Derechos Humanos cometidas por el Gobierno de Al Assad", recoge Amnistía en un comunicado. "Los autores de esta terrible ola de homicidios masivos deben ser obligados a rendir cuentas. Las pruebas de las que disponemos indican que milicias vinculadas al Gobierno actuaron deliberadamente contra civiles de la minoría alauí en espeluznantes ataques de represalia, disparando desde cerca y a sangre fría", ha lamentado la secretaria general de la organización, Agnès Callamard. En este sentido, ha afirmado que las autoridades "no intervinieron para poner fin a la mascare" en ningún momento y ha hecho hincapié en que, "una vez más, la población civil siria sufre las peores consecuencias de un conflicto en el que las partes enfrentadas buscan saldar cuentas". "Matar deliberadamente a civiles o combatientes heridos, rendidos o capturados es un crimen de guerra. Los Estados tienen la obligación de garantizar investigaciones independientes, efectivas e imparciales sobre las denuncias de homicidios ilícitos y de obligar a rendir cuentas a los perpetradores de esto tipo de crímenes", ha sostenido. La ONG ha advertido de que la población siria lleva "más de un decenio soportando la impunidad ante graves violaciones de los Derechos Humanos y atrocidades masivas cometidas por el Gobierno de al Assad y grupos armados". "Estas masacres", sostiene el texto, "dejan nuevas cicatrices en un país que ya tiene demasiadas heridas sin curar". "Es vital que las nuevas autoridades garanticen verdad y justicia para las víctimas de estos crímenes y demostrar su ruptura con el pasado y su tolerancia cero de estos ataques contra minorías. Sin justicia, Siria corre el riesgo de volver a caer en un círculo vicioso de atrocidades y derramamiento de sangre", ha aseverado. Asimismo, Callamard ha recalcado la importancia de "garantizar que se realizan investigaciones efectivas" y exigir "la rendición de cuentas a los perpetrados de estas muertes atroces". "El Gobierno tiene la obligación de llevar a cabo un procedimiento de verificación de antecedentes en materia de Derechos Humanos", ha añadido. "Si existen pruebas admisibles de que una persona ha cometido violaciones graves de derechos humanos, ésta no debe acceder o seguir ocupando un puesto en el que podría repetir tales violaciones", ha zanjado.
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