
La banda madrileña Ultraligera arranca una nueva gira por salas dentro del ciclo Vibra Mahou, tras haberse convertido en una de las formaciones más prometedoras del panorama alternativo nacional.
La gira los llevará en los próximos meses por Valencia (Palau Alameda), Guadalajara (Sala Óxido), Cuenca (Sala Directo), Gijón (Teatro Albéniz) y Madrid (Sala La Riviera), donde ya han colgado el cartel de "entradas agotadas" en una de las dos fechas anunciadas.
"Esto se ha convertido en un oficio", resume Javier Gismero 'Gisme', voz y letrista del grupo, en una reciente entrevista en Europa Press, al hablar sobre el cambio de ritmo que ha supuesto para la banda su reciente crecimiento.
Si antes les resultaba casi imposible salir de Madrid para tocar, por falta de medios y oportunidades, hoy encadenan fechas por todo el país. "Moverse en directo cuando nadie te conoce es muy complicado. Las salas no apuestan por ti y los gastos lo hacen inviable. Pero todo cambia cuando empiezas a hacerte un hueco. Ahora tocamos más, tocamos mejor y nos tomamos esto como nuestra profesión", subraya.
El grupo, que ensaya en Boadilla del Monte, tiene orígenes repartidos por la Comunidad de Madrid. Gisme ha vivido en el barrio de La Latina y en un pueblo de Ávila; el bajista reside en Valdemanco; y el resto en diferentes zonas del oeste madrileño.
Se conocieron en el instituto y allí surgió la chispa. "Montamos el grupo en un momento en que todo el mundo iba en solitario; pero nosotros queríamos una banda. Nos enamoró la idea de construir algo colectivo desde cero", confiesa el cantante.
Esa visión coral ha sido también clave en el desarrollo del sonido de Ultraligera. Su primer disco, 'Pelo de Foca', es una obra que abraza lo emocional, lo crudo y lo poético con un lenguaje particular, repleto de imágenes oníricas y versos cargados de simbolismo. "Como compositor me interesa lo que aparece cuando dejas de tener el control. Las emociones del sueño, los días vulnerables, lo que aflora en la debilidad. De ahí salen las canciones que tienen sentido", explica Gisme.
Una de las canciones emblemáticas del disco, 'Matanza en el Hotel', estuvo a punto de ser descartada por su estructura compleja, pero fue rescatada por el consejo de uno de sus productores. Hoy es una de las favoritas del grupo y del público. "Tiene una oscuridad auténtica que conecta", afirma el cantante.
AÑOS DE SILENCIOSO TRABAJO
El salto de Ultraligera a salas más grandes no ha sido fruto de la casualidad. Años de trabajo silencioso, de componer en campas vacías y grabar videoclips con 50 euros, han consolidado una base sólida. "Quien nos ha conocido hace tres meses puede pensar que ha sido un pelotazo, pero llevamos mucho tiempo detrás de esto. Cuando llega el reconocimiento, lo vives con calma", revela Gisme.
El escenario se ha convertido en el lugar donde la banda se transforma. "La tercera canción es el punto de no retorno. Ahí ya no eres tú. Sale algo que está más cerca de lo que eres realmente. Y es una sensación casi adictiva", confiesa.
Esa intensidad se traduce también en la puesta en escena. El cantante ha sido reprendido más de una vez por subirse a estructuras o encaramarse a zonas no autorizadas. "Siempre me dicen algo, pero es parte del show. No hacemos daño a nadie y la gente lo vive con nosotros", ha afirmado.
La gira de salas ha sido el gran salto, pero también se preparan para un verano con festivales al aire libre, además de conciertos en salas. "Nos gusta más la sala, porque podemos montar nuestro ritual. Pero los festivales tienen su magia. Ahí puedes sorprender a quien no te conocía", reconoce.
INFLUENCIAS MUSICALES MUY DIVERSAS
Musicalmente, Ultraligera se nutre de influencias muy diversas. En sus playlists conviven Tool, A Perfect Circle, Placebo, Antonio Vega, jazz espiritual, mantras tibetanos o las voces guturales del Tíbet. "Todo influye, incluso aunque no se note. Lo importante es dejarse empapar por lo que escuchas, y nosotros compartimos mucha música entre nosotros", asegura Gisme.
"Claro que me identifico con la etiqueta del rock. Hay guitarras, baterías, actitud. Pero es más. Es también una forma de estar en el mundo, de rebelarte si no estás de acuerdo. No hay que ser un rebelde sin causa, pero sí alguien capaz de cuestionar", prosigue.
A pesar de su juventud, Ultraligera ha entendido rápido cómo funciona el engranaje musical. "La ambición está en vivir de esto sin perder la autenticidad. El día que hagamos canciones pensando en hacer 'hits', ese día habremos perdido", destaca Javier Gismero.
Y es que el futuro lo imaginan sin obsesiones, pero con horizontes amplios. "Sería bonito cruzar el charco, grabar un gran disco. Pero lo importante ya está pasando: estamos tocando, estamos conectando. El resto vendrá", concluye confiado.
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