Siglo XXI. Diario digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Tienda Siglo XXI Grupo Siglo XXI
21º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas | Política | GOBIERNO

La opción moderada

No obstante esto aún no ha acabado y el final, hoy por hoy, es imprevisible. Hay algún grupo que ha anunciado su abstención pero existe el cambio de intenciones y se puede dar el caso de extraños y sorprendentes pactos y alianzas
Pascual Mogica
martes, 26 de enero de 2016, 07:42 h (CET)
A Mariano Rajoy, no le cuadran los números, o sí, según se mire. Así lo ha manifestado a través de los medios de comunicación y por ello ha declinado la propuesta del Rey para que forme gobierno.

Desde que se diera el resultado electoral que se dio el pasado día 20 de diciembre de 2015 y también semanas antes, Rajoy no ha hecho más que intentar meterle el miedo en el cuerpo a los españoles insistiendo una y otra vez sobre la situación caótica que se podría dar si se diera una coalición de partidos, según él radicales, para gobernar el país, más recientemente insiste en que la única opción de Gobierno moderado que se puede dar es la que ofrece y también según él, representa el Partido Popular.

Si lo que Rajoy entiende por moderación es lo que ha hecho su Gobierno estos cuatro últimos años, se puede asegurar sin margen de error que si la moderación se fundamenta en las dos funestas reformas laborales impuestas por él, la reducción salarial, la reducción de los plazos e indemnizaciones por despido, el irrisorio aumento de las pensiones, la baja del poder adquisitivo de trabajadores y pensionistas, la caída de la calidad en Sanidad y Educación, la reducción del gasto social, el desamparo en que se ven las personas dependientes, etc., etc., en definitiva podemos comprobar cómo la opción moderada de Rajoy se concreta en la caída del Estado del Bienestar tal y como lamentable y desgraciadamente estamos sufriendo día a día.

Si el carácter moderado del Gobierno de Rajoy se sustenta y se caracteriza por el escandaloso aumento, en estos últimos años, de los casos de corrupción, un verdadero desmadre, raro es el día en que no sale a la luz un nuevo episodio, con nuevos rostros de golfos, sinvergüenzas, caraduras y ladrones de guante blanco, se puede decir que la “moderación” es total. Sólo quedaba libre de “pecado” la vicepresidente Soraya Sáenz de Santamaría al no haberle surgido ningún corrupto entre los cargos de confianza nombrados por ella, como les ha ocurrido a Rajoy, Aguirre, Der Cospedal y otros y ahora mira por donde le ha tocado el turno y en un asunto de verdadero escándalo. Creo que lo de la moderación a la hora de gobernar es mera fantasía ya que la realidad pura y dura es de verdadero bochorno.

Sigue insistiendo Rajoy en su vieja cantinela de que debe ser el partido más votado en el forme gobierno cuando la Constitución Española (CE) deja muy claro en su artículo 99.1: “Después de cada renovación del Congreso de los Diputados, y en los supuestos constitucionales en que así proceda, el Rey, previa consulta a los representantes designados por los grupos políticos con representación parlamentaria, y a través del Presidente del Congreso propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno”. Así de claro. En ningún momento, ni por asomo, se da a entender que se nombre presidente a quien el Rey ha propuesto, eso es el Pleno del Congreso quien lo tiene que decidir. Si Rajoy quiere que gobierne el partido más votado que modifique o reforme la CE, pero como es por todos sabido éste no está por esta labor. Ocasiones ha tenido la derecha para modificar la CE y no lo ha hecho. Ahora no es momento para lamentarse.

En cualquier caso a Rajoy no le salen los números y todos sabemos por qué se ha quedado más solo que la una. Han sido cuatro años de gobierno ninguneando, despreciando, maltratando al resto de formaciones políticas haciendo y deshaciendo a su antojo. Han sido cuatro años de prepotencia y soberbia, pretender, casi exigir, que aquellos a quienes ha despreciado constantemente le apoyen es una muestra más de egocentrismo y falta de respeto.

Noticias relacionadas

En el contexto actual de tambores de guerra, desconozco si de este lado se la prefiere o no a la paz. Me viene al recuerdo “Elogio de la locura”, la obra que Erasmo pergeñó a principios del siglo XVI, hace ya más de quinientos años. La traducción textual sería “elogio de la estupidez”, aunque, sea como sea, no es fácil desentrañar las intenciones de su autor al escribirla.

Con la historia suele ocurrir como con otras muchas entidades, menudean los intentos de servirse de sus propiedades sin miramientos; aunque progresivamente se comprueba su complejidad y su desvirtuación cuando se la quiere manejar caprichosamente.

Con la actualidad en la mano, convendría templar el ambiente y evitar dejarse llevar por el siempre tentador camino de las emociones, con sus “pásalo” y sus típicas espontaneidades. Nadie tiene la obligación de sentir simpatías por éste o por cualquier otro Gobierno, pero la justicia y la verdad, grandes palabras que ahora son ingredientes de todas las salsas, no tienen nada que ver con los afectos y desafectos.

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto