El pasado miércoles se lanzó o disparó un artefacto explosivo contra el alojamiento de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS, por sus siglas en inglés) en Deir al Balah, Gaza, que detonó en el interior del edificio, matando a un empleado de la UNOPS e hiriendo al menos a otros cinco miembros del personal de las Naciones Unidas, varios de los cuales están gravemente heridos. Días antes, el 16 de marzo, unos ataques mataron a ocho trabajadores y a un periodista en el norte de Gaza. Desde octubre de 2023, más de 369 trabajadores humanitarios han muerto en Gaza, según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).

Distribución de agua por parte de los equipos de Acción contra el Hambre en el norte de Gaza a personas desplazadas, enero de 2025. © Acción contra el Hambre
El ataque contra el alojamiento de UNOPS se produjo apenas un día después de la reanudación de las hostilidades en Gaza. Áreas que habían sido designadas como ‘zonas seguras’, como el alojamiento de la UNOPS, también fueron atacadas, poniendo en grave peligro la vida de civiles y personal humanitario.
"El suministro de ayuda en Gaza se enfrenta una vez más a importantes desafíos a causa de la grave preocupación por la protección y la seguridad del personal humanitario y de la población civil. Los ataques contra civiles, profesionales sanitarios y humanitarios, así como contra infraestructuras civiles esenciales, constituyen una grave violación del derecho internacional", declara Jean-Raphael Poitou, responsable de Incidencia en Oriente Medio de Acción contra el Hambre.
"Es como si volviéramos al punto de partida, pero peor", añade Jean-Raphael Poitou. "Más del 70% de las infraestructuras civiles esenciales de Gaza, como carreteras, viviendas, hospitales y escuelas, están dañadas o destruidas. Más del 68% de las tierras de cultivo están destruidas. Los barrios son escombros".
"Desde Acción contra el Hambre recordamos a la comunidad internacional, en los términos más enérgicos, que no podemos volver a las condiciones de vida y de prestación de servicios humanitarios anteriores al alto el fuego", afirma Jean-Raphael Poitou. "Nos vemos obligados a pedirlo una vez más: Un alto el fuego inmediato y permanente es el único camino a seguir".
Acción contra el Hambre lleva trabajando en el Territorio Palestino Ocupado desde 2002, y en la Franja de Gaza desde 2005. Desde octubre de 2023, nuestro personal ha respondido a la crisis actual proporcionando a más de 1,1 millones de personas alimentos, agua, saneamiento, higiene e intervenciones nutricionales.
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