Cada vez son más los dichos acerca del esperado combate por el título
mundial mediano del Consejo Mundial de Boxeo (WBC) entre el argentino
Sergio “Maravilla” Martínez y el mexicano Julio César Chávez Jr. A pesar
de haber sido declarado como obligatorio en varias oportunidades,
constantemente han surgido diferentes motivos que atentaron contra su
realización. Sin embargo, el presidente del WBC, José Sulaimán, es más
que optimista. Está seguro de que se realizará, y hasta reveló que
septiembre es el mes indicado para llevar a cabo un duelo que -más que
probable- tendría como escenario a Las Vegas, en medio de las
celebraciones mexicanas. Más allá de las diferentes versiones
que circularon la semana pasada, Sulaimán mantiene la postura del WBC.
Confía -y casi confirma-, que Martínez (49-2-2, 28 KOs), campeón
diamante, y Chávez (45-0-1-1 sd, 31 KOs), monarca regular, finalmente se
verán las caras en el ring. “El problema es que los medios de
comunicación han hecho caso de pensamientos, palabras y retos, de que no
se llevará a cabo la pelea o que sí. El Consejo Mundial de Boxeo ha
conservado un solo rumbo: en la convención de Las Vegas dijimos que
aceptábamos que Chávez peleara el 4 de febrero y Martínez el 17 de
marzo. Y si ganaban, debían enfrentarse en pelea obligatoria”, afirmó
Sulaimán, durante una comunicación telefónica mantenida en la noche del
domingo en el en el programa radial “ Ring Side en el Aire ” , que
conduce Carlos Irusta, por Radio La Red, de Buenos Aires, Argentina. “Como
ambos ganaron -continuó- el WBC decidió abrir las libres negociaciones
el 19 de marzo y cerrarlas el 9 de abril. Si no hay un arreglo entre las
partes, se realizará una subasta pública el 16 de abril. Nosotros no
hemos cambiado nada. Ellos hablan y todo, pero nosotros nos estamos
ajustando -y ellos también- a lo que ellos habían acordado y nosotros
decidimos. Creo que los dos le tienen tanto respeto al cinto del Consejo
Mundial de Boxeo , que la pelea se va a hacer”. Sin embargo, ya
ha sido anunciado, incluso del Top Rank -quien representa al mexicano-,
que Chávez se presentará el 16 de junio próximo defendiendo su cinturón
en el Sun Bowl de El Paso, Texas, y no precisamente frente a
“Maravilla”. “En este momento, Chávez dice: ‘¿Por qué voy a
esperar tanto a Martínez si yo peleé a principios de febrero y le estoy
dando hasta marzo?’ Nosotros le dijimos a ambas partes que si ambos
aceptan que Chávez pelee en junio, no tendremos inconveniente. Porque la
fecha que ellos han aceptado que sea mejor para la pelea entre ellos es
septiembre. Es cuando hay más dinero, porque esperan que el pago por
evento sea muy grande, lo que no sería en junio”, explicó Sulaimán. En
numerosas oportunidades, Bob Arum, titular de Top Rank, aseguró que
sería él quien decidiera qué pelea montar y no tendría por qué acatar lo
que le sea ordenado. Pero más allá de eso, Suliamán considera que eso
no será un problema, y esta vez sí se realizará el combate, ya sea
negociando con Sampson Lewkowicz y Lou DiBella, asesor y promotor de
“Maravilla”, respectivamente, o luego de la subasta. “Bob Arum
ya está en en forma de aceptar llegar a un acuerdo con Martínez. Los dos
promotores están cerca de entender que esa pelea tiene que hacerse.
Creo que ya Arum está listo para cualquier negociación, lo mismo que
DiBella”, aseveró quien preside el WBC desde el 5 de diciembre de 1975. “Va
a ser un lleno total -apostó-. Va a haber muchos argentinos presentes, y
desde luego, muchos mexicanos. Y si la pasan por pago por evento, va a
ser lo mismo. Hay un gran interés, sobretodo en el mundo
latinoamericano”. Con todas las postergaciones que ya ha tenido,
sumadas a las declaraciones de Arum, Martínez expresó en varias
oportunidades su descontento. Ante las negativas en su momento del campo
mexicano -Top Rank incluida-, incluso llegó a tildar al Jr. de
“cobarde”. Y tras las diferentes excusas, expresó públicamente su
descontento con las “incumplidas promesas del WBC”. Sulaimán
brindó sus impresiones al respecto: “El que es cobarde no se sube al
ring. Pienso que fue un momento de ira de un boxeador que pensaba que
estaba solo. Y que nadie iba a empujar para que se haga la pelea. No
tuvo confianza en el Consejo Mundial. No tuvo confianza en mí. Inclusive
me ofendió. Pero yo eso lo perdono. Lo perdono por la grandeza del
peleador, y porque lo conozco como un hombre bueno. Son momentos de
coraje, que hacen que a veces el boxeador no se puede contener”. Luego
de una década afuera de su país, con España como su residencia,
“Maravilla” comenzó a triunfar en escenarios como Inglaterra y más
importante aún, Estados Unidos, donde se consolidó como figura y es
reconocido como uno de los tres mejores libra por libra de la
actualidad. Ahora, ha comenzado a gozar del lugar que le vale tanto en
su país como en el mundo. Según Sulaimán, el WBC ha sido pieza
importante para ello. “La verdad que Sergio Martínez, viniendo
de la nada, de una carrera gris en España, viniendo a Estados Unidos,
con abuso de sus promotores, y que tuvo tantos problemas para seguir
adelante, el Consejo Mundial lo aceptó y le abrió las puertas para las
oportunidades que él ha logrado con sus puños. Es un gran peleador. No
me cabe la menor duda. T me da la impresión que Argentina no le ha dado
el mérito que Sergio tiene. Ojalá que a partir de este momento, las
cosas cambien”, opinó. Tras sus renombradas victorias ante
figuras estadounidenses como Kelly Pavlik (amplio fallo unánime) y Paul
Williams (KO 2), o definiciones frente a invictos como ante el ucraniano
Serhiy Dzinziruk (KOT 8) y el inglés Darren Barker (KOT 11),
“Maravilla” noqueó técnicamente en el undécimo asalto al inglés Matthew
Macklin. Ahora quiere ir por lo que considera suyo. “Él ya no
quiere pelear con mediocres o con gente desconocida -prosiguió
Sulaimán-. La última fue con un desconocido. Creo que en la siguiente
quiere volver a ponerse en la cintura el título del campeón mundial de
boxeo. Tiene el título de diamante, pero ése no se disputa. Se conserva
porque se gana a través de toda una vida de éxitos”. Es que tras
de reinar entre los superwelter y conquistar el cetro mediano, el
quilmeño lo perdió “en los escritorios”, luego de que HBO no aceptara su
combate ante el por entonces monarca interino WBC, el alemán Sebastian
Zbik, pero con la promesa del WBC de que luego iría frente al campeón
regular. Como es sabido, Chávez luego derrotó a Zbik el 4 de junio
pasado y desde entonces realizó dos defensas, sin ser una de ellas
Martínez, quien reclama con que se cumpla lo prometido. “Martínez
dejó el cinto porque HBO no le aceptó la pelea obligatoria que tenía
con Sebastian Zbik. Él acordó hacerse a un lado, mientras Chávez
disputaba la pelea con Zbik, para después volver. Pero fue HBO quien le
cerró la puerta (y el título). Le dijo: ‘No acepto la pelea con Zbik.
Tiene que ser con fulano (Dzinziruk)’. HBO le designó ese retador. Como
debía hacer una defensa obligatoria, el Consejo no pudo hacerse a un
lado. Tenemos que respetar el orden; tenemos que respetar la ley. A él
le dimo muchas oportunidades, pero ya más no se podía. Fue HBO quien le
robó el título”, sentenció Sulaimán Chagnón. Por otra parte,
cada vez cobra mayor fuerza la versión de que el rival del Jr. el 16 de
junio en El Paso sea el inglés Martin Murray (23-0-1, 10 KOs), quien
figura séptimo en el ranking mediano del WBC. Y si bien no está
confirmado, Sulaimán reconoce que es altamente probable que se concrete. “No
está confirmado todavía. Pero en eso están platicando los promotores.
Parece que Sergio ya aceptó que Chávez haga esa pelea, pero condicionado
a que se firme un contrato en que el Consejo Mundial dé por escrito que
si no pelea con él, Chávez perderá el título de campeón mundial”,
afirmó. Finalmente, el presidente del WBC fue categórico
respecto a las acusaciones y controversias acerca de un supuesto
incumplimiento de Chávez en el control de peso y antidoping, generadas
luego de su victoria ante su compatriota Marco Antonio “Veneno” Rubio el
4 de febrero en San Antonio, Texas. “Es una tontería. El único
que se sujetó a los tres pesajes que manda el Consejo Mundial fue
Chávez. Rubio no cumplió con ninguno. El día de la función, el WBC no
puede hacer los exámenes antidoping en un país cualquiera, extranjero.
Tiene que ser la comisión de boxeo local la que lo haga. Es quien tiene
el derecho legal. Nosotros no tenemos autoridad. La comisión de boxeo de
Texas, que no acostumbra hacer exámenes antidoping, aceptó hacer los
exámenes. Pero no los hizo, ni a uno ni a otro. Lo que está haciendo
Rubio es tratar problemas para negarse al triunfo inobjetable que tuvo
Chávez sobre él”, culminó.
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