Traoré recalca que "la democracia no es sino el resultado final" y destaca avances en la lucha contra los yihadistas
El líder de la junta militar de Burkina Faso, Ibrahim Traoré, ha afirmado que el país "no es una democracia, ya que está sumido en una revolución progresista y popular", después de su toma del poder en un golpe de Estado en enero de 2022, cuando derrocó al presidente electo, Roch Marc Christian Kaboré. "Si hay que decirlo alto y claro, no estamos en una democracia. Estamos en una revolución progresista y popular", ha sostenido, antes de afirmar que "la democracia no es sino el resultado final". "Hace falta que todo el mundo lo comprenda", ha indicado, según ha recogido la agencia estatal burkinesa de noticias, AIB. Así, ha recalcado que "es sorprendente que los que se consideran intelectuales, los que fueran a la escuela, piensen que un país se desarrolle como democracia". "Que nos digan un país que lo haya hecho. No es posible. La democracia es el resultado final (del proceso revolucionario)", ha argumentado. "Para ello hay que atravesar forzosamente por una revolución, y nosotros estamos en una revolución", ha destacado Traoré, quien además ha ensalzado la "liberación" de varias zonas por parte de las fuerzas de seguridad en el marco de la ofensiva contra los grupos yihadistas presentes en el país. Burkina Faso está gobernado por una junta militar denominada Movimiento Patriótico de Salvación y Restauración (MPSR), desde el golpe de Estado de 2022, que derivó en el nombramiento como presidente interino de Paul-Henri Sandaogo Damiba, quien meses después fue apartado del poder en una segunda asonada que elevó al poder al propio Traoré. El país africano ha experimentado un aumento significativo de la inseguridad desde 2015, con ataques por parte de las filiales de Al Qaeda y Estado Islámico que han contribuido a incrementar la violencia intercomunitaria y ha hecho que florezcan grupos de autodefensa, a los que el Gobierno ha sumado 'voluntarios'.
|