MADRID, 03 (SERVIMEDIA)
El Consejo General de Enfermería (CGE) ha iniciado los trámites para solicitar el diploma de acreditación en estomaterapia a la Comisión de Formación Continuada del Ministerio de Sanidad, un proceso que busca reconocer y regular las funciones de las enfermeras que trabajan en este ámbito para mejorar la calidad de la atención que reciben los pacientes que viven con una ostomía.
Según informó este jueves el presidente del CGE, Florentino Pérez Raya, "el avance de la profesión enfermera en los últimos años hace obligatorio explorar nuevos modelos de desarrollo para configurar un sistema sanitario robusto y que otorgue la máxima calidad en los cuidados".
"Más allá de las especialidades que ya están reguladas, existen otras áreas profesionales que deben estar reconocidas. Y es ahí donde estos diplomas de acreditación cobran mayor relevancia si cabe. Resulta imprescindible que trabajemos junto al Ministerio para ir aprobándolos", agregó.
El Ministerio de Sanidad recibió ya el documento realizado por un equipo experto de enfermeras junto al CGE y que está apoyado por la Sociedad Española de Enfermería Experta en Estomaterapia (SEDE), la Federación de Asociaciones de Enfermería Familiar y Comunitaria (Faecap), la Sociedad Española de Oncología Quirúrgica (SEOQ), la Federación de Asociaciones de Personas Ostomizadas de España (Fapoe) y la Asociación de Incontinencia (ASIA).
CALIDAD DE LA ATENCIÓN
De hecho, subrayó la presidenta de la SEDE, María Jesús Bernarte, "el diploma de acreditación es importante porque mejorará la calidad de la atención, garantizará una formación especializada, nos proporcionará el reconocimiento profesional que se viene reclamando desde hace tiempo y tendrá numerosos resultados positivos en la salud de los pacientes".
Es decir, señaló, "garantizará que los pacientes tienen un profesional formado y acreditado para sus cuidados, ya que ofrecemos una atención integral e individual, que engloba también el apoyo psicológico, asesoramiento sexual, nutricional, laboral…".
Se estima que en España existen más de 70.000 personas ostomizadas y cada año 16.000 necesitarán una ostomía, de las cuales 6.400 son definitivas. La actuación de una enfermera estomaterapeuta, tanto en la fase preoperatoria, como en la fase intrahospitalaria y en la fase de seguimiento posterior al alta, contribuye a mejorar la calidad de vida de la persona ostomizada, con una disminución de las complicaciones postoperatorias, la mejora de la adaptación del paciente al estoma, y una menor estancia hospitalaria.
Por ello, el CGE recordó que las enfermeras estomaterapeutas contribuyen a la eficiencia proporcionando un ahorro significativo para el sistema sanitario, ya que la actuación de la enfermería especializada en el cuidado de la persona ostomizada ha demostrado ser una intervención coste-efectiva en el entorno español.
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