La cultura ocurre inconscientemente y crea un clima entre los participantes. Cuando la cultura surge al azar no crea los mejores climas, por eso los mejores líderes diseñan culturas a propósito.
Los mejores líderes llevan a cabo una buena cultura, por ejemplo una cultura de excelencia en atención al cliente a través de programas ambiciosos, hay líderes que prefieren diseñar una cultura en la que las personas se sientan más motivadas, que les impulse el plan tanto en presente como en futuro.
En mi caso como consultor, formador y coach, suelo trabajar con empresas en este y otros aspectos y te das cuenta de las diferentes culturas de cada organización.
En un mundo donde el estrés y la insatisfacción laboral parecen ser moneda corriente, la búsqueda de la felicidad en el trabajo se ha convertido en una prioridad tanto para empleados como para empresas. Algunas compañías han implementado estrategias para fomentar el bienestar de sus empleados. No obstante, la clave no solo está en lo que la empresa puede ofrecer, sino también en cómo el trabajador gestiona su propio bienestar emocional.
"Si caminas solo llegarás más rápido, si caminas acompañado llegarás más lejos". Esta frase, cargada de sabiduría, refleja la esencia de los equipos bien construidos: la fuerza de un equipo no radica únicamente en su número, sino en la correcta integración de talentos, roles y valores compartidos.
En un pequeño café de barrio, Marta, una emprendedora apasionada por la repostería, se dio cuenta de que su clientela habitual no bastaba para mantener el negocio. Decidió aventurarse en las redes sociales, pero sus primeras publicaciones apenas generaban interés. Un día, publicó un video casero mostrando cómo decoraba un pastel para un cliente especial, y para su sorpresa, el video se volvió viral.