El pasado sábado por la tarde volvimos a desbordar el centro de Valencia pidiendo la dimisión del "president" de la Generalitat, Carlos Mazón. Más de 200 entidades cívicas, sociales y sindicales, junto con las asociaciones de víctimas y comités locales de emergencia y reconstrucción, convocaron esta sexta protesta pidiendo su dimisión.
Gente de todas las edades saturaron el centro de Valencia pidiendo justicia, dignidad y que Carlos Mazón deje de estar al frente de la institución, a pesar de que parece querer seguir aferrado al cargo hasta las últimas consecuencias pase lo que pase y sufra quien sufra.
Como decía, se trata de la sexta manifestación desde la tragedia, una convocatoria que mantiene viva la indignación con la gestión del negligente Mazón.
La protesta salió desde la plaza del Ayuntamiento, donde antes se realizó una protesta contra el racismo y durante la marcha se coincidió con activistas de València Animal Save que mostraban en la plaza de la Virgen imágenes de la industria pesquera coincidiendo con las jornadas por el fin de la cruel y contaminante pesca, a la vez que tenían conversaciones con la ciudadanía sobre la perversa industria que explota animales en general y la necesidad de hacer la transición al veganismo.
Hablamos de un presidente obsoleto que ni está ni se le espera, pero que de la mano de Vox sus mayores “logros” han sido para los que torturan y humillan animales mediante la tauromaquia, una anacrónica tradición violenta llena de sadismo y que la mayoría de la sociedad rechaza.
En algunos municipios como Paiporta (que fue el más afectado) el plenario en su mayoría acordó a petición de Compromís exigir también la dimisión del presidente de la Generalitat Valenciana, pues obtuvieron los votos favorables del Partido Socialista aunque también su alcaldesa Maribel Albalat fue reprobada junto a su equipo y en el último pleno salía adelante una petición que pedía la dimisión de la alcaldesa socialista que gobierna en minoría el municipio, coincidiendo toda la oposición en que no estuvo a la altura tampoco.
El Partido Popular de Paiporta votó en su día en contra de la dimisión de Carlos Mazón, pero lo cierto es que no pudo hacer una defensa coherente de los motivos por que no la hay, al igual que no la puede hacer Feijó a pesar de ser el máximo responsable de que una persona que genera tanta indignación y desconfianza siga al frente.
Por su parte, Daniel Furió, el concejal ultra de Vox Paiporta investigado penalmente por pedir plomo para los inmigrantes, se abstenía de la dimisión del presidente de la Generalitat junto a su compañero concejal de partido.
Por parte de las organizaciones convocantes se leyó los nombres de las víctimas de la DANA con posterior minuto de silencio en memoria de las víctimas de este desastre climático.
Al igual que en otras ocasiones, finalizando la protesta sonó el sonido de la alerta a los móviles, enviada el pasado 29 de octubre a las 20.11, cuando ya se habían producido fallecimientos y otra gente se ahogaba mientras el máximo responsable de la Generalitat Valenciana estaba de "comilona" en el Ventorro.
Tanto la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana como la Policía Local (que ambas siempre tiran por lo bajo) han coincidido en la cifra de asistentes, mínimo 25.000 en las calles del centro de valencia transmitiendo el sentir de la mayoría de la sociedad.
"La figura del actual presidente cada vez genera más rechazo e indignación, por no hablar de la gestión que Rovira y compañía ha hecho en nuestros colegios", me comentó Sofía, vecina de Catarroja que acudió a la protesta junto a su hija Aitana de 6 años.
NO ESTÁN A LA ALTURA
Las calles que se saturaron de personas con empatía mostraban carteles y pancartas que pedían la dimisión de Carlos Mazón además de gritar consignas como "Mazón dimisión", "el president, a Picassent", "Mazón a prisión" o "no volem, no volem a Mazón de president".
El máximo responsable de la Generalitat Valenciana y su equipo ya han tenido tiempo más que de sobra para demostrar su incapacidad para gestionar emergencias anterior y posteriormente. Sobre la prevención de futuras catástrofes climáticas el colectivo Rebeldes Indignadas también emitió un comunicado.
"La industria alimentaria de origen animal es la principal causa de la crisis ecológica y climática, al destruir los océanos y bosques que regulan el clima terrestre y emitir más GEI que el transporte mundial, y el urbanismo descontrolado aumenta los efectos de las inundaciones: transición a dietas vegetales y decrecimiento profundo como medidas urgentes y silenciadas ante el previsto aumento exponencial de catástrofes climáticas", denuncian.
El 29 de octubre de 2024 será recordado como el día en el que varias comarcas valencianas vieron anochecer bajo el agua que anegó calles y campos como consecuencia de una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) que arrojó precipitaciones de enorme intensidad: más de 400 l/m2 en Chiva y superando los 600l/mm2 en Turís.
Precisamente, es en la localidad de Chiva donde se encuentra el barranco del mismo nombre, que, alimentado por barrancadas procedentes de otras localidades, acaba desembocando en el lago de la Albufera, siendo esta un área paradigmática de los despropósitos urbanísticos y destructivos que aniquilan la naturaleza.
A pesar de que toda la zona está rigurosamente cartografiada como inundable, no ha habido el menor inconveniente en construir desaforadamente tanto alrededor de barrancos y avenidas como en el propio entorno de la Albufera, constriñendo el ecosistema lacustre.
Según un análisis de DATADISTA, tres de cada diez viviendas afectadas por esta DANA fueron edificadas durante el pelotazo urbanístico y en zona inundable, a lo que hay que sumar la proliferación de polígonos industriales y de centros comerciales; este urbanismo desenfrenado ha proliferado con fines especulativos en la costa española desde hace décadas asociada al turismo masivo y la corrupción sistémica, modificando cauces, ocupando zonas inundables, extrayendo materias para construcción y erosionando los suelos. actividades que dificultan que el agua drene y le confieren aún mayor velocidad, incrementando su fuerza.
El hecho de formar parte de la Red Natura 2000 y de la Red de Humedales Ramsar, que integra las zonas húmedas más importantes del mundo, no ha sido óbice para que el lago haya sido objeto de un proceso de degradación causado por la implantación de infraestructuras urbanas, la colmatación para crear y mantener campos de arroz, los vertidos contaminantes y la pesca; lo que demuestra la hipocresía e inutilidad de las figuras de protección de los ecosistemas.
En este estado, la Albufera fue incapaz de asimilar las aguas embravecidas que llegaban desde las barrancadas, siendo este uno de los factores clave del desbordamiento brutal de todos los cauces, afectando, a su paso, a todas las localidades de la zona de influencia.
PREVENCIÓN DE DESASTRES CLIMÁTICOS FUTUROS
La comunidad científica lleva años alertando de que eventos como la DANA que ha asolado Valencia y otras partes del territorio español serán cada vez más fuertes y frecuentes debido al cambio climático. Esta DANA, que se ha descrito como mayor catástrofe de la historia del país, es solo el comienzo anunciado de lo que está por venir en los próximos años.
¿Cuántas DANAs como esta o peores han de suceder hasta que los gobiernos activen la emergencia climática? Y sobre todo, ¿Qué es lo que realmente habría que hacer en dicha emergencia, para evitar el aumento exponencial de estas catástrofes, y que no figura en absoluto en la agenda de los gobiernos?
Los problemas de fondo son complejos y rara vez se mencionan. Por un lado, estas DANAs, tradicionalmente conocidas como gota fría, son típicas del clima mediterráneo, pero su virulencia inusitada es efecto de un calentamiento del océano que se multiplica debido a los Gases de Efecto Invernadero (GEI) emitidos por actividades humanas, donde destacan, no solo el dióxido de carbono procedente de la quema de combustibles fósiles, sino también el metano y los óxidos nitrosos derivados de la ganadería, que emite por sí sola más GEI que el transporte mundial y con la industria cárnica, especialmente la proveniente de ganadería extensiva, teniendo 4 veces más impactos que la aviación.
Pero, a la par que la capa de agua más superficial se calienta por exceso de GEI, la pesca (especialmente industrial y de arrastre, pero no solo) arrasa los ecosistemas oceánicos reduciendo drásticamente la capacidad del océano de regular el clima planetario y destruyendo masivamente ecosistemas, especies y poblaciones de vida marina. Del mismo modo, en tierra se deforestan masivamente los trópicos y todo tipo de bosques, sobre todo para crear pastos de ganado, con el mismo doble efecto de emitir GEI por el cambio de uso de suelo y de eliminar sumideros de carbono y resiliencia de los ecosistemas, que mantienen la funciones vitales del sistema tierra y sus ciclos, según se detalla en el paradigma de los “Limites Planetarios”.
Mientras tanto, la acuicultura impacta devastadoramente en ecosistemas costeros cruciales para la regulación del clima, y la ganadería y agricultura son la fuente de 700 zonas muertas en los océanos por vertidos de nitratos y purines.
Todo ello ha de llevar a un replanteamiento profundo de la civilización y los modos de vida dominantes. La respuesta a la DANA, para frenar en lo posible su proliferación exponencial, habría de ser, en este orden:
1. La transición a dietas vegetales que permitan una restauración efectiva de la naturaleza, la biodiversidad y los ciclos de agua y nutrientes, de modo que bosques y océanos puedan regular el clima planetario, integrando la perspectiva antiespecista, habitualmente denostada y excluida, en el epicentro del debate ecosocial.
2. El decrecimiento radical de consumos en todos los órdenes de la vida como único modo de frenar los combustibles fósiles, hacia modos de vida desindustrializados y más cercanos a los de numerosas comunidades indígenas de la Tierra.
3. El replanteamiento profundo de nuestro modo ubicuo y destructivo de habitar y ocupar la Tierra, con un freno a la urbanización, especialmente de la tan castigada costa, así como iniciando un debate sobre el tabú de la superpoblación.
Sin estas medidas, solo podemos prepararnos para una multiplicación exponencial de estos eventos, así como de sequías extremas e incendios, olas de calor letales, subida extrema del nivel del mar y mucho más, asumiendo un escenario de posible extinción en este siglo por el delirio de una economía suicida y genocida de crecimiento ilimitado.
Pero todo esto se silencia, no solo desde gobiernos de todo signo político, sino incluso desde los propios movimientos climáticos y ecologistas, debido al peso del lobby ganadero-pesquero en todos ellos, como denuncian desde Rebeldes Indignadas en relación con Rebelión Científica España, y al especismo recalcitrante que permea la casi totalidad de colectivos ecosociales.
CONCLUSIONES: CARLOS MAZÓN NO PUEDE ESTAR AL FRENTE NI UN MINUTO MÁS
Además de estar en el Ventorro durante horas mientras toda la gente sufría y moría, sus declaraciones han entrado en constantes contradicciones y mentiras que demuestran que la figura de Mazón representa la desconfianza, el peligro y la desilusión.
El tiempo del señor Mazón pasó, pues ha tenido tiempo de sobra para demostrar a todos los que lo advertíamos desde que entraron lo que pasaría y ojalá nos hubiéramos equivocado en cuanto a la nula gestión junto a Vox.
Podría estar detallando muchísimas negligencias de la Generalitat Valenciana y abandono institucional siendo un gran ejemplo el artículo que publiqué el otro día tras la recogida de firmas organizada por el AMPA del colegio público de Valencia ciudad de Bolonia por unos baños inseguros y obsoletos que se caen a pedazos.
Espero que todo el mundo pase a firmar la petición, porque más de 200 alumnos lo están sufriendo cada día más. Igualmente, como decía nuestra responsabilidad es la prevención en los desastres climáticos que nos han llevado a esta situación.
El señor Mazón debe dimitir por el bien de todo el mundo, pues genera rechazo incluso ya en personas de su propio partido y sus prioridades son otras como linchar y desangrar toros en una plaza, suprimiendo la unidad de emergencias para subvencionar con millones de euros la tauromaquia que ya de por sí recibe millones y millones viviendo de ello pese al rechazo de la mayoría de la sociedad que anteriormente nombraba.
Esta semana, la Fiscalía mostraba su apoyo al criterio de la magistrada del juzgado de instrucción 3 en Catarroja para acotar la responsabilidad de lo sucedido en los dos ex altos cargos del Consell de Mazón citados a declarar como investigados.
Con esa misma jueza voy a coincidir el próximo miércoles, donde un taurino de Albal tiene conmigo un juicio en ese mismo juzgado por delito leve de amenazas y coacciones en redes sociales.
En la cabeza de la manifestación que llenó el centro de Valencia marchaba también Teresa Romero, que perdió el 29 de octubre a tres familiares, su hija, su yerno y su nieto, cuyo coche fue sorprendido, a la salida del colegio, por el desbordamiento del barranco de La Saleta, y que reclama “justicia”.
Por justicia, por dignidad, por decencia y por todas las cosas que Carlos Mazón no ha tenido, es el tiempo de dar un paso al costado e irse para siempre.
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