Al menos cuatro personas han muerto este miércoles en un ataque de las fuerzas rusas sobre Krivói Rog, ciudad natal del presidente Volodimir Zelenski y situada en la provincia ucraniana de Dnipropetrovsk, escenario durante la pasada noche de otros bombardeos sobre instalaciones críticas. El alcalde de Krivói Rog, Oleksandr Vilkul, ha lamentado la muerte de cuatro personas, mientras que otras tres han resultado heridas, después de que, según ha informado, Rusia bombardeara con un misil balístico infraestructura civil. Por su parte, el gobernador de Dnipropetrovsk, Sergi Lisak, ha advertido de que el peligro aún persiste y ha pedido a la población que permanezca en un lugar seguro hasta que se suspenda la alerta de ataque aéreo. Durante la pasada noche, las fuerzas rusas emplearon más de 70 drones para atacar diferentes instalaciones energéticas en Dnipropetrovsk, pero también en Járkov, Odesa y Sumi. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, advirtió de que este tipo de agresiones muestran que "Moscú desprecia los esfuerzos diplomáticos". "Putin ni siquiera quiere garantizar un alto el fuego parcial (...) Debemos actuar cuanto antes", manifestó a través de sus redes sociales.
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