Las entregas llegarán después de que el Ejército retomara el control de la estratégica localidad de Nasir, en la frontera con Etiopía
Las autoridades de Sudán del Sur han anunciado la puesta en marcha de un programa de lanzamientos de ayuda por vía aérea a los miles de desplazados por los últimos combates entre el Ejército y una milicia local en los condados de Ulang y Nasir, ante el empeoramiento de la situación humanitaria en la zona, situada en la frontera con Etiopía. El ministro de Asuntos Humanitarios y Gestión de Desastres sursudanés, Albino Akol Atak, ha indicado que el Gobierno entregará ayuda por vía aérea en regiones de difícil acceso, mientras que lo hará en persona en aquellos puntos conectados por la red de carreteras. Así, ha explicado que estas acciones serán acometidas por orden del presiente, Salva Kiir, y ha asegurado que los lanzamientos aéreos arrancarán "inmediatamente", sin dar una fecha concreta para el inicio de estas operaciones, según ha recogido la emisora sursudanesa Eye Radio, después de que el Ejército anunciara el lunes la recuperación del control de Nasir, de importancia estratégica. La seguridad en Alto Nilo, donde se encuentran estas áreas, ha sufrido un deterioro desde mediados de febrero a causa de estos enfrentamientos, que han repuntado después de que las autoridades enviaran refuerzos a la zona, incluidos miembros de una milicia progubernamental, entre temores sobre un posible colapso del acuerdo de paz. Los combates entre el Ejército y la milicia White Army ha derivado en una grave crisis política a raíz de las acusaciones del Gobierno contra el opositor Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán-En Oposición (SPLM-IO) por su presunto apoyo al grupo, algo negado en reiteradas ocasiones por la formación. Las acusaciones derivaron finalmente en la puesta bajo arresto domiciliario del antiguo líder rebelde y ahora vicepresidente primero, Riek Machar, quien fue reemplazado posteriormente de forma interina al frente del SPLM-IO, lo que causó igualmente una fractura interna en el grupo opositor y amenazó con una mayor inestabilidad en el país africano. La crisis tiene lugar después de que el presidente de Sudán del Sur promulgara en septiembre de 2024 una enmienda a la Constitución de 2011 para extender otros dos años el periodo de transición, una medida criticada por la comunidad internacional, que reclamó a Yuba avances para la aplicación de la totalidad del acuerdo de paz de 2018, dado que aún no se han materializado algunos de los compromisos, incluida la celebración de elecciones.
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