El ministro de Finanzas protagoniza un encontronazo con el jefe del Ejército y dice que Netanyahu es "responsable" de la gestión de la ofensiva
El destacado opositor israelí Yair Lapid ha afirmado este miércoles que el Gobierno de Benjamin Netanyahu "es incapaz de ganar la guerra", en referencia a la ofensiva lanzada contra la Franja de Gaza tras los ataques perpetrados el 7 de octubre de 2023 por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), y ha cargado contra los "conflictos" internos creados por algunos "ministros". "Ahora, los ministros del Gobierno atacan al nuevo 'jefe de Estado ofensivo' al que han elegido, creando conflictos en el gabinete y corriendo para contarlo. Es momento de reconocer los hechos. Este Gobierno es incapaz de ganar la guerra", ha dicho Lapid a través de su cuenta en la red social X. Así, ha afirmado que las autoridades "han tenido un año y medio, han recibido apoyo total de los estadounidenses y de la oposición, por lo que se agotan las excusas", al tiempo que ha señalado que "habrá que derrotar a Hamás durante el próximo gobierno". "Ahora traigan de vuelta a los rehenes en lugar de culpar a otros por sus fracasos", ha zanjado. Las palabras de Lapid han llegado después de que el ministro de Finanzas israelí, el ultraderechista Bezalel Smotrich, protagonizara el martes una disputa con el jefe del Estado Mayor del Ejército, Eyal Zamir, en torno a los planes para reiniciar la entrega de ayuda humanitaria a Gaza, bloqueada desde hace más de 50 días. Según las informaciones recogidas por el diario 'The Times of Israel', el encontronazo tuvo lugar después de que el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, afirmara que el Ejecutivo no tendrá más opción que retomar las entregas en los próximos días, garantizando que la misma no llega a manos de Hamás, tras lo que Zamir dijo que el Ejército no será responsable de distribuir los bienes. En respuesta, Smotrich sostuvo que "el Ejército no elige sus misiones". "Nosotros decidiremos los objetivos y ustedes decidirán como completarlos. Si no es usted capaz, traeremos a alguien que lo sea. Si no sabe cómo hacerlo, encontraremos a alguien que sepa", espetó a Zamir, quien asumió el cargo recientemente en sustitución de Herzi Halevi, quien dimitió en marzo por los fallos de seguridad relacionados con los ataques perpetrados el 7 de octubre. Posteriormente, el propio Smotrich ha hecho hincapié en que Netanyahu "es el único que es responsable a fin de cuentas" de la gestión de la ofensiva en Gaza y ha agregado que, si el Ejército no "ocupa" el enclave e "instala un gobierno militar temporal", el Ejecutivo "no tiene derecho a existir", en una nueva amenaza sobre la posibilidad de que su partido abandone la coalición gubernamental. "No tengo quejas sobre el jefe del Estado Mayor. Mis críticas van contra el primer ministro, que no garantiza la aplicación de las políticas del eslabón político", ha afirmado. "Introducir (en Gaza) ayuda logística que vaya a parar a manos de Hamás es un paso del que no seré parte", ha aseverado Smotrich, cuyo partido cuenta con siete de los 68 escaños de la coalición. Smotrich ya generó una polémica esta misma semana al señalar que lograr la liberación de los rehenes que siguen retenidos en la Franja de Gaza desde los ataques del 7 de octubre de 2023 "no es lo más importante", tras lo que priorizó "la destrucción" de Hamás, lo que desató una oleada de críticas por parte de los familiares de los rehenes, la oposición e incluso miembros de la coalición de gobierno. Hamás, que mantiene retenidos a cerca de 60 rehenes en Gaza, ha dicho en todo momento que los liberará a cambio de un alto el fuego definitivo y la retirada de las tropas israelíes de la Franja, si bien Netanyahu ha argumentado que no pondrá fin a la ofensiva hasta que el grupo no sea totalmente derrotado. El acuerdo de alto el fuego alcanzado en enero preveía la liberación de los rehenes en un proceso por fases que concluiría con un alto el fuego y la retirada israelí, si bien el Gobierno de Netanyahu se negó a entrar en la segunda etapa y posteriormente reinició su ofensiva, unas dos semanas después de bloquear la entrada de ayuda y una semana después de cortar el suministro eléctrico al enclave.
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