Aproximadamente el 90% de la población que sufre disfagia no está diagnosticada ni correctamente tratada. La disfagia es una alteración muy común que se asocia a la dificultad o molestia de tragar correctamente alimentos o líquidos y puede incluir el paso de alimentos a la vía respiratoria. Para concienciar y dar visibilidad a la alta prevalencia y las graves complicaciones que acarrea la DO, Nutricia Advanced Medical Nutrition y la Sociedad Europea de Disfagia (ESSD) de la mano de la Fundación de Investigación en Gastroenterología (Furega) han puesto en marcha, dentro de la campaña “Tragar Bien”, sesiones de diagnóstico que tendrán lugar en diferentes hospitales de España en el marco de la Semana de la Disfagia.
Más de dos millones de personas en nuestro país padecen disfagia, lo que implica que pueden estar sufriendo graves complicaciones como neumonía por aspiración, deshidratación o desnutrición. De hecho, se estima que el 32% de los pacientes con disfagia sufre desnutrición.
“La disfagia orofaríngea es una alteración con un enorme impacto en la salud y en la calidad de vida de los pacientes y por eso desde Nutricia buscamos que nuestras soluciones sean cada vez más específicas para garantizar una nutrición segura y eficaz, a la vez que ofrecemos servicios que puedan apoyar a profesionales sanitarios, pacientes y familiares ”, explica Nuria Fernández, Iberia Adults Marketing Manager de Nutricia Advanced Medical Nutrition, compañía centrada en el desarrollo de productos y servicios innovadores de nutrición médica y en el apoyo a los profesionales sanitarios. “Dado el alto ratio de infradiagnóstico, la ESSD a través de Furega y con la colaboración de Nutricia trabajan para ayudar a concienciar y formar a los profesionales sanitarios de diferentes servicios a detectar y diagnosticar esta alteración, así como para darles formación específica, práctica en el screening de la misma y su consecuente tratamiento compensatorio”.
La prevalencia de la disfagia se relaciona, principalmente, con personas de avanzada edad. El 51% de los ancianos institucionalizados y el 47% de los hospitalizados tras un episodio agudo sufre esta alteración. No obstante, también es común encontrar personas menores de 60 años que sufran disfagia, y aquellas con patologías oncológicas (60-75%) y neurológicas, como esclerosis múltiples (90%), Párkinson (82%), demencia (80%), ELA (75%) o ictus (55%).
“Uno de los principales problemas asociados con la disfagia es la desnutrición y deshidratación, ya que debido a la ansiedad que le genera a la persona tragar cualquier líquido o alimento, ésta deja de comer. Por eso es muy importante asegurar un buen tratamiento nutricional en los pacientes que sufren disfagia, con una dieta adaptada en viscosidad, textura, aporte calórico y proteico”, destaca el Dr. Pere Clavé, Presidente de la Sociedad Europea de Trastornos de Deglución (ESSD), Secretario de la Fundación de Investigación en Gastroenterología (Furega) y Director de Investigación del Consorci Sanitari del Maresme (Hospital de Mataró).
Además, se estima que los pacientes con disfagia y desnutrición hospitalizados tienen una esperanza de vida de 6 meses a 1 año. Por ello, la detección temprana y el correcto tratamiento son aspectos fundamentales.
El uso de espesantes y suplementos nutricionales formulados específicamente para pacientes con disfagia, reducen el riesgo de broncoaspiración y garantiza una adecuada seguridad en la deglución.
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