Siglo XXI. Diario digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Tienda Siglo XXI Grupo Siglo XXI
21º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas | Fútbol | Vida | Pandemia

El segundo tiempo

Nuestra vida es como un partido de fútbol. Los segundos tiempos se nos hacen largos y difíciles
Manuel Montes Cleries
jueves, 3 de septiembre de 2020, 08:18 h (CET)

Estamos celebrando un partido en el que se ponen en juego la salud, la economía y el bienestar de nuestras familias. Es un encuentro al que nunca hubiésemos deseado asistir, pero al que se nos ha convocado en contra de nuestros deseos.

Se trata de la confrontación con el maldito virus que nos ha arrinconado contra las cuerdas y desarmado todo el conjunto de técnica, táctica y habilidades naturales, con las que estábamos conviviendo más o menos bien desde siempre.

El primer tiempo ha sido largo y disputado. No sabíamos cómo jugarle a un enemigo que se infiltraba subrepticiamente y nos mandaba a la caseta (al hospital) o nos quitaba de en medio para siempre.

Los directivos y entrenadores estaban totalmente desorientados. Cambiaban de táctica a cada momento, pero no tenían ni puñetera idea de cómo atajar lo que se nos estaba viniendo encima. Optaron por una táctica conservadora basada en una aguerrida defensiva y tratamiento de los damnificados para recuperarlos para otros encuentros. Los mayores pagaron los platos rotos. Sus cuerpos maltrechos no aguantaban el tirón. A las primeras de cambio caían lesionados de gravedad y muchos de ellos morían. Los espectadores-actores aplaudían desde los balcones y ondeaban banderas con cánticos a propósito. Tres meses de cordura.

Llegamos al descanso con alivio. Habían sido unas etapas terribles, llenas de sufrimientos y de bajas. Las fuerzas se fueron equiparando. Eso dio alas a los más jóvenes, los más inconscientes y los menos expertos. En vez de prepararse para el segundo tiempo, hacer caso a los facultativos para preparar la segunda parte, se dedicaron a vivir alegremente la vida, apiñándose en fiestas y botellones. Pasó lo que tenía que pasar.

La gente volvió del descanso (vacaciones) y se aprestó a jugar el segundo tiempo. El contraataque del virus les cogió de improviso. Cuando se creían que se lo habían cargado, resurgió con más virulencia si cabe. Las cifras se volvieron a disparar. Ahora también caían lesionados los jóvenes.
Presentamos las peores cifras de Europa.

El segundo tiempo va a ser largo. Quizás precisemos de una prorroga hasta que definitivamente se ponga en marcha la vacunación masiva de la población. Todo depende de la eficacia y prontitud de los laboratorios que están trabajando febrilmente en su logro.

¿Qué nos queda que hacer? Seguir jugando en nuestro campo. A la defensiva. Obedeciendo las recomendaciones sanitarias. Dejando las fiestas y las celebraciones hasta una mejor ocasión. Adaptándonos a la “Nueva Normalidad” que se va a quedar con nosotros bastante tiempo. Y mucha “agua” y “ajo”. Los mayores, como siempre, intentaremos dar ejemplo de cordura y serenidad. Menos aplausos y más disciplina. Creo que somos capaces. Cuando nos lo proponemos somos buena gente. 

Noticias relacionadas

Hoy, en Cantabria, hay convocada una huelga en la educación pública. La secundaré por principios, porque la reivindicación es justa –hace 17 años que nuestros sueldos no se actualizan con el IPC, las ratios siguen siendo elevadas, se prioriza la inversión en la enseñanza concertada frente a la pública…– y porque, a pesar de que no soy muy optimista, necesito convencerme de que las cosas pueden mejorar.

El objeto de esta columna es expresar una reflexión sobre la Iglesia católica, ya que a menudo es actualidad y motivo de fuerte polémica. Mucho de lo que leo sobre la Iglesia católica podríamos afirmar, a mí modo de ver y desde siempre, que es «signo de contradicción».

Nos hemos globalizado y, eso, está muy bien; ahora nos falta sustentarnos en el verdadero amor, conocedores de que el espíritu fraterno, es lo que nos obliga a desvivirnos por vivir la acción colectiva, como fuerza orientadora para lograr la concordia, desde el abecedario del respeto mutuo y el lenguaje de la tolerancia.

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto