El cantante Bob Dylan ha respondido esta semana a la Academia Sueca tras concederle el Premio Nobel de Literatura que para él es un "honor" recibir este galardón.
"La noticia sobre el Premio Nobel me dejó sin palabras", dijo el cantante a la secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius, en la conversación mantenida esta semana.
Según informa la Academia en un comunicado, el propio Bob Dylan fue el que se puso en contacto con la institución, que cuatro días después de anunciar la concesión del Nobel de Literatura desistió de su intento de comunicarse con el cantante.
"¿Qué si acepto el premio? Por supuesto", admitió finalmente el músico estadounidense, quien trasladó a la Academia su agradecimiento ante "tanto honor".
No obstante, Dylan no ha confirmado a la institución si finalmente asistirá a los eventos organizados durante la Semana Nobel en Estocolmo el próximo mes de diciembre.
La Academia Sueca anunció el pasado día 13 que otorgaba el Premio Nobel de Literatura a Bob Dylan "por haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición canción americana".
La Fundación Antonio Gala recordará para siempre a su fundador con un busto que ya preside el Patio del Compás, que da entrada a la sede de la Fundación. Se trata de una escultura realizada por el escultor César Orrico, que fue residente de la octava promoción y es el autor de la escultura de Antonio Gala que desde hace casi un año preside el Bulevar de Gran Capitán de Córdoba, una obra que ha sido unánimemente elogiada por quienes han tenido la oportunidad de verla.
La historia rara vez se detiene en los discretos, prefiere los gestos grandilocuentes, las batallas, las frases solemnes grabadas en mármol. Pero de vez en cuando, de entre las “sombras”, emerge alguien cuya importancia no necesita discursos ni heroicidades estridentes.
En un escenario marcado por el constante azote de las olas de un revisionismo histórico más interesado en la confrontación que en la verdad, tres figuras con un peso tremendo en la historia y la genealogía de los pueblos, que una vez compartieron un destino común, claman por la necesidad de mirar hacia el pasado con la mirada del entendimiento, no del reproche.