Allá por los 1991. Hubo una estampa en el congreso de una señora diputada de Podemos, Carolina Bescansa sentada en su asiento del congreso amamantando a su bebé de seis meses.
El nombre del circo lo hemos cambiado de lugar. Ahora lo tenemos en el congreso de los diputados. Sus señorías lo han trasladado al circo de verdad. estos han pensado que los leones estaban muy solos y hacía falta darle más chispa. He visto una foto donde se ven reflejados los cuerpos sentados en sus poltronas bien apropiadas para echar un sueñecito, el Sánchez y sus dos señoras de compañía en una estampa, están riéndose a mandíbula abierta el Sánchez, a su izquierda la señalada Montero, en este caso, con la boca entreabierta y una primitiva sonrisa que menospreciaba a la de su jefe, y a la izquierda a la célebre Yoli, la pérfida, echada, al perecer, congelada en los sueños de Morfeo.
Esta foto me recordó otra estampa, allá por los 1991. Hubo una estampa en el congreso de una señora diputada de Podemos, Carolina Bescansa sentada en su asiento del congreso amamantando a su bebé de seis meses. Amén de diputados que se han quedado dormidos, como le pasó a un socialista de baleares en uno de los debates de este circo de los leones. cosa que, a él, no le decía nada, ya que ganaba 58 mil euros, solo por estas sentado, esto le daba el gusto, como si no fuese con este diputado lo que se promovía ese día en el congreso.
Parece ser que, las dormidas en los butacones y la buena refrigeración veraniega, les hace dormir la siesta, en esta ocasión fue dos parlamentarios de Podemos, concretamente Raimundo Viejo y María del Mar García, Albert Rivera de Ciudadanos fueron otros que les gustó la butaca para quedarse dormidos incluso un ujier que estaba detrás de la presidenta del Congreso actual, amén de otras curiosidades que ahora no viene a cuento.
No hay tarde ni mañana que, no ocurra con un más difícil todavía, puesto que, como se tratase de una instalación circense, siempre hay hechos anormales en la Carrera de San Jerónimo. Al pueblo, pan y circo. Como pasaba en la antigua Roma. Hay una indolente frase sobre el circo que dice: “sigue con el circo que llevas dentro, sigue con él, no te tomes nada demasiado en serio, al final todo queda bien. El tiempo en un circo, siempre empecinado y marchándose”. Llegarán otros, seguro que, para enmendarles a los que se fueron tantas payasadas. Demos gracias a Dios para que eso no ocurra.
Los hermanos Tonetti y el célebre Charlie Rivel, que solo con el abriero de su boca, hacían reír. Vosotros, los del Gobierno, estáis durando mucho en este circo. Marchaos ahora, ya no hacéis ninguna gracia. Ser puntual es llegar e irse a tiempo, señorías.
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