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Pedro Sánchez, el miserable

Nada más acceder al poder lo primero que dijo es que no dormiría tranquilo si pactase con Pablo Iglesias
Manuel Villegas
jueves, 27 de mayo de 2021, 10:53 h (CET)

A los personajes de cierta relevancia histórica siempre se les ha añadido un apelativo a su nombre de pila que resaltase alguna de sus cualidades o hechos por los que han merecido ser recordados, así tenemos a Guzmán el Bueno, Felipe el Hermoso, Alfonso II de Asturias o Alfonso II de Aragón apodados el Casto y en el caso del segundo también el Trovador.


A esta persona que rige el Gobierno de España le cuadra muy bien el remoquete que le asignamos como título de este escrito.


El DIRAE en la 5ª acepción de esta palabra le atribuye el significado de: “Desdichado, abatido o infeliz”, sin embargo la palabra latina de la que deriva la castellana, es decir, miserabilis, tiene el significado de: “Digno de compasión”, cuyo étimo es el verbo misereo que significa “compadecerse o tener compasión de…”


En este sentido es en el que llamamos miserable a Pedro Sánchez, ya que esta pobre criatura no da una a derechas y es merecedor de pena porque non tiene alcances para más.


En el próximo mes de junio se cumplirán tres años de su llegada a la Presidencia del Gobierno de España. Desde entonces solo ha dado muestras de una inestabilidad mental que consideramos digna de ser estudiada por psicólogos y psiquiatras.


Su actuación, comportamiento  y tomas de decisiones no han sido nada más que un cumulo de contradicciones, equivocaciones, cambios de parecer y rectificaciones continuas.


Realmente es digno de compasión por la acumulación de falsedades de las que ha hecho gala durante todo este tiempo. No entraremos en su periodo anterior ya que no nos atañía a los españoles tan directamente como desde que cogió el gobernalle de la nao española.


Se ha ciscado en su palabra infinidad de veces, tantas que no se le puede tomar en serio nada de lo que diga.


Nada más acceder al poder lo primero que dijo es que no dormiría tranquilo, lo mismo que el 95% de los españoles, si pactase con Pablo Iglesias. En más de una ocasión expresó la misma idea respecto a los separatistas catalanes y vascos.


Así tenemos que “fiel” a su palabra y al compromiso adquirido con los españoles, le faltó tiempo para abrazar a Pablo Iglesias, integrarlo en el Gobierno y ser su lacayo y devoto cumplidor de las pretensiones de este comunista leninista.


Su “trono” se asienta en los separatistas vascos y catalanes a los que les paga complicadamente su apoyo, en detrimento del cumplimiento de la ley, como la prevista idea de excarcelar a los responsables del golpe de estado en Cataluña.


Los vascos buena tajada que sacan en cuanto a prebendas y privilegios, en perjuicio del resto de los españoles, por su apoyo para que gobierne.


Es tan inconsistente y falto de luces que su tesis doctoral, como se ha demostrado, es un burdo “corta y pega” no solamente de otros trabajos, sino hasta del BOE.


Podemos decir que “no tiene más luces que las del día” pero, con tal de mantenerse en el poder que es su único objetivo, es capaz de traicionar, mentir, falsear y cambiar de parecer cada vez que le venga bien para sus propósitos.

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