El haiku (del antiguo ideograma; 俳句) es poesía pura; son los Elíseos del latín ‘Elysium’ porque la poesía es eso; llevar el alma en la palabra o el (言霊? lit. «palabra espíritu/alma») el alma que reside en las palabras. El haiku no implica a pesar de su brevedad falta de romanticismo porque puede incluir (哀れ [aware]) sentimiento profundo por la fugacidad de la naturaleza. Un sentimiento que va más allá del amor como lo conocemos. Es como dirían los antiguos griegos ‘ἀγάπη’ (en español: Amor universal). Su antecedente era el Jueju ( chino tradicional :絕句; chino simplificado :绝句; pinyin : juéjù ).
Los poetas que escriben haiku o haikú se les conoce como «haikistas» o «haijin» (kanji: 俳人). En relación con el aware está su equivalente griego, el πάθος (Pathos) o en latín lacrimae rerum («lágrima de las cosas»). ¡Ese sentimiento profundo hacia la fugacidad de las cosas! Como el observar el hanami (花見, lit. «ver flores») que no necesariamente implica observar las sakuras caer en otoño porque también puede ser el hanami en Francia al observar las rosas marchitas caer bajo la torre Eiffel o en Venecia, incluso ver las rosas hojas de apamates marchitas caer mientras se medita en posición de loto en Venezuela. Un ejemplo lo tenemos con Wafi Salih como máximo exponente del haiku en Venezuela en su siguiente poema que rompe incluso con ese japonismo en el poema Y los transmuta hacia lo venezolano:
País derruido
un lamento la lluvia
sobre las piedras
Otro ejemplo lo podemos ver con el propio fundador del movimiento Jaykismo J. R. Marcano, con la siguiente serie de haikus dedicados a su amada con la que se divorcia totalmente del orientalismo y lo occidentaliza; mezclándose con un romanticismo puro:
I
Como los cielos
Estrellados —Sus ojos,
Lluvia estelar.
II
Su pelo negro
Azabache —Largo,
Y despeinado
III
Como sakuras…
¡Tú, princesa oriental!
Eres lindeza.
Por eso el haiku traducido al griego como Χαϊκού transciende la cultura oriental y conquista con su pureza poética los confines de la tierra y el mundo occidental. Inspirado por Wafi Salih, su estilo poético está fuertemente influenciado por la cosmovisión artística de la escritora y a su vez siguiendo el concepto de arte japonés 'Wabisabiano' , junto a un estilo poético único impregnado de francofilia; mezclando todos esos elementos, da comienzo a lo que se conoce como el Jaykismo; inicialmente una variante del "Wafismo" que tiene como aspiración renovar la poesía haiku y arte japonés en general y que busca transmigrar la poesía oriental y volverla universal, rompiendo con todo radicalismo.
El Jaykismo (俳句ーイズム; Rômaji: Hakuizumu o Haikukyô (俳句教; 俳句主义) Se trata de un neologismo creado a partir del kanji ‘俳句’ (Haiku) y del griego ‘ισμός -ismós’ traducido al japonés en escritura katakana como ‘ーイズム’ (izumu) para referirse a un movimiento poético-filosófico o tendencia de poetas occidentales por el haiku pero que querían desligarse de lo oriental y ser más universalista.
Su fundador es el escritor, lingüista, sinólogo, orientalista, traductor literario y promotor cultural venezolano Jesús Rafael Marcano que decide romper y desligarse de todo concepto dogmático de lo que debe o no debe ser poesía. El término no es realmente nuevo ya que estudios anteriores como Urralburu, M. (2020). José-Miguel Ullán y el haiku como cauce poético neobarroco justamente mencionan el término ‘Haikismo’. Trabajo de investigación que aborda el haikismo de José-Miguel Ullán como práctica poética sujeta a una serie de tradiciones específicas.
La significación del genero haiku está determinada por su uso y sus diferentes introducciones en la literatura occidental, en general, y particularmente en España, donde resultó ser tardía en comparación con otros países europeos como Francia o Italia donde el japonismo influyó más en artistas y corrientes artísticas que si bien muchos aspectos de este género son revolucionarios y completamente originales, los impresionistas, al igual que la mayoría de los artistas, se inspiraron en otros tipos de arte—particularmente, en las estampas japonesas. Aunque este fenómeno estuvo presente en una gran variedad de corrientes—incluyendo el art nouveau y el postimpresionismo—se relaciona más estrechamente con el impresionismo, ya que artistas como Claude Monet y Edgar Degas se inspiraron en los temas, la perspectiva y la composición de las estampas japonesas. Debemos aclarar que José-Miguel Ullán, para referirse a los haikus, emplea la escritura de “jaykú” con su correspondiente plural “jaykúes”.
Muchas páginas se han dedicado ya a la correcta transliteración ortográfica de la palabra “haiku” —seguiremos la sugerencia de la Real Academia Española—, mientras que la preferencia del autor por dicha grafía se debe a un “capricho propio”, en parte justificado y alentado por la ya excesiva variación de las formas empleadas (“kai-kais” para Tablada, “haiku” según José-Miguel Ullán y el haiku como cauce poético del Neobarroco El haikismo término con el que los haikistas (俳句家 [Haikistas]) o haijin (俳句人 [Haijin]) encajaría fácilmente. El haikismo comprendería entonces no sólo al haiku sino a toda la estética japonesa en conjunto. ¡El renacimiento del Yugen (幽玄?) como equivalente al romanticismo europeo! Los haikistas serían los románticos de Oriente que buscan romper con el racionalismo pero a través de la eliminación del ego (latín; ego) y del griego ‘εγώ’ buscando el romance con la naturaleza y el universo en contraste con Europa. En resumen, el haiku se convirtió en un nuevo cauce de expresión poética (incluso de otras expresiones artísticas) con sus consecuentes implicaciones: su resignificación total dentro de otras tradiciones y corrientes poético-literarias.
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