El Gobierno de Argelia ha rechazado este jueves los "ultimátums y amenazas" de Francia y ha anunciado que aplicará una "reciprocidad inmediata" a las restricciones de movilidad entre ambos países, después de que París amenazara con revisar los acuerdos de 1968 que otorgan un estatuto especial a los argelinos tras el atentado de Mulhouse, cerca de la triple frontera con Suiza y Alemania. El Ministerio de Exteriores de Argelia ha sostenido que "en el contexto de la escalada de tensión que la parte francesa ha impuesto en las relaciones" bilaterales, las autoridades argelinas "no han tomado la iniciativa de ninguna ruptura y ha dejado a la parte francesa la responsabilidad total de la misma". Así, ha hecho hincapié en que "Argelia ha impuesto la calma y la moderación" con el objetivo de "ejercer sus derechos y asumir sus deberes hacia sus nacionales residentes en territorio francés, subrayando que el derecho francés, europeo e internacional "están del lado de Argelia, en particular en materia de protección consular" de sus ciudadanos. En este sentido, la cartera diplomática ha afirmado que "las violaciones observadas en las obligaciones nacionales e internacionales son obra de la parte francesa, como lo demuestra el uso abusivo y arbitrario de decisiones administrativas para expulsar a nacionales argelinos, privándolos del uso de los recursos legales que les garantiza el propio derecho francés". Mientras que ha asegurado que "sigue comprometida con el respeto al cuerpo jurídico que rige la movilidad entre" Argel y París, ha sostenido que "cualquier impugnación del acuerdo, que ha sido vaciado de toda esencia, será seguida por Argelia por la misma impugnación de otros acuerdos y protocolos de la misma naturaleza, sin perjuicio de otras medidas que sus intereses nacionales le dicten adoptar". "De este modo, la vengativa y odiosa extrema derecha francesa habrá tenido éxito en su apuesta. La relación argelino-francesa que ha tomado como rehén habrá sido puesta al servicio de obras políticas viles indignas de ella", ha concluido el Ministerio de Exteriores argelino. El primer ministro francés, François Bayrou, advirtió que su Gobierno pedirá a las autoridades argelinas que "se reexaminen en su totalidad" los acuerdos bilaterales que se remontan a 1968 y dijo que, en caso contrario, serán "denunciados", si bien afirmó que no buscaba una "escalada" con la que fue su colonia. Estas declaraciones llegaron después de que Francia pidiera que Argelia aceptar la expulsión de un hombre acusado de haber matado con un arma blanca a un ciudadano portugués de 69 años y haber herido a otras siete personas en el municipio de Mulhouse. Bayrou consideró que Argelia tiene responsabilidad en ese atentado, al sostener que las víctimas del atentado "fueron víctimas del incumplimiento de esos acuerdos".
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