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Jorge Hernández Mollar
Jorge Salvador Hernández Mollar nació en Melilla en 1945. Casado y con tres hijos, se considera ante todo católico, vitalista y optimista, además de respetuoso con las personas y con los derechos humanos. Se licenció en Derecho por la Universidad Complutense Madrid y ha sido funcionario del Cuerpo Superior de la Seguridad Social. Ha desempeñado cargos orgánicos en el Partido Popular y ha sido Senador, Diputado en las Cortes y Diputado en el Parlamento Europeo. |
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Estamos asistiendo impávidos al despilfarro del dinero público y de nuestros impuestos en ministerios fantasmas, viajes injustificables, en acuerdos políticos inconfesables con un delincuente… ¿Alguien puede dudar de que el gran Berlanga ya habría plasmado en el cine la dramática, a la vez que cómica, película de los episodios a los que estamos asistiendo los españoles en el gran teatro de la política nacional?
“Adolescencia” es el título de una miniserie que me ha impresionado por su contenido y el sobresaliente trabajo de sus actores y actrices. Después de la impactante noticia de la muerte de una educadora social que fué cruelmente asesinada por dos menores de 14 y 15 años, en un piso tutelado de Badajoz, la serie te ayuda a comprender un poco más en qué mundo tan arriesgado y complejo viven los adolescente de hoy.
Los cristianos hemos entrado de lleno en uno de los tiempos más intensos e íntimos entre los que se divide el año litúrgico: la Cuaresma, que desde el miércoles de ceniza y durante un periodo de cuarenta días que transcurren hasta el Jueves Santo, es todo una rememoración de los cuarenta días y cuarenta noches que Jesús se fue al desierto a ayunar y orar y en los que sufrió las tentaciones de Satanás, como las que a lo largo de nuestra vida sufrimos los seres humanos.
Reconozco que mi afecto y simpatía hacia nuestro rey Felipe VI ha ido creciendo en estos últimos años. La generación de la transición a la que aún pertenecemos millones de españoles fuimos testigos del papel indiscutible que la Monarquía Parlamentaria, encarnada entonces en su padre el rey Juan Carlos, jugó en la democratización de España y en su reconocimiento internacional.
El 9 de noviembre de 1982 Juan Pablo II pronunció un magistral discurso sobre la “identidad europea”: “No te deprimas por la pérdida cuantitativa de tu grandeza en el mundo o por las crisis sociales y culturales que te afectan ahora. Tú puedes ser todavía faro de civilización y estímulo de progreso en el mundo”.
El cine de hoy, en especial el español, al hilo de la controvertida y ostentosa ceremonia de la entrega de los Goya 2025, está infectado, desde mi punto de vista, de una asfixiante ideología “progresista” y en muchas ocasiones de una sobrada reiteración y vulgaridad en el léxico y líneas argumentales de muchas de sus películas.
A lo largo de la historia, el ser humano se ha visto acompañado de grandes descubrimientos que han contribuido a su propio desarrollo y bienestar físico, científico e incluso intelectual. Sin embargo ha sido en el pasado siglo XX cuando se produjo el salto más revolucionario: el mundo de la comunicación y conocimiento se ve sacudido por la aparición de la radio, la televisión, el ordenador e internet que se escenifican en la llegada del hombre a la luna en el año 1969.
Alejandro G. Motta, en uno de sus ensayos compara a Maduro con la historia de “El Rey Desnudo”, cuento de Hans Christian Andersen. El aspecto físico y grotesco del tirano bolivariano se asemeja al Rey que, obsesionado por su apariencia, caminaba desnudo por las calles, y todos los ciudadanos temerosos de ser juzgados elogiaban el traje invisible, hasta que un niño inocente y sin malicia grita: “¡El emperador está desnudo.”
Somos aún millones de españoles los que nacimos y vivimos durante el régimen de Franco: estudiamos, trabajamos y nos educamos para desarrollar y enriquecer a una España con la sola pretensión de disfrutar de la paz y convivencia que nos ha garantizado, hasta hoy, la Constitución de 1978.
Nunca podría imaginarme que, con la cantidad de problemas que hoy nos agobian a los ciudadanos en el ámbito nacional e internacional, mi primera reflexión pública del año la tendría que dedicar a una “cómica/influencer”, como tú, “Lalachus”. Indagando, que no investigando, algunos de los rasgos de tu personalidad en Internet, me encontré con esta perla sobre tu primera relación “sentimental” con tu pareja...
Un año más, una gran parte de los españoles hemos escuchado con atención el Mensaje de Navidad que S.M. el Rey ha pronunciado minutos antes de celebrar en familia la cena que, de una manera extraordinaria, tiene la capacidad de reunirnos a familiares y amigos, con el fin de festejar nada más y nada menos que el nacimiento del niño Dios después de 2024 años de tan inigualable acontecimiento histórico.
¡María, es hora del camino! que el César nos obliga y apremia, yo preparo el borrico tú, la ropa para el niño…
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