Siglo XXI. Diario digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Tienda Siglo XXI Grupo Siglo XXI
21º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas | El segmento de plata | Rusia | Acogida | Chernobil

La rusa

Hace casi treinta años de la llegada a mi familia de una chica procedente de los alrededores de Chernóbil
Manuel Montes Cleries
miércoles, 1 de noviembre de 2023, 17:15 h (CET)

Aquel verano muchas familias malagueñas acogimos a una serie de niños procedentes de aquellas tierras, a fin de sacarles un poco de un ambiente enfermizo y devastado. Hoy no sé si es territorio ruso, bielorruso o ucraniano.

       

Elena Vladivirovna Tulinskaya, que así se llama la adolescente que incorporamos ese verano a nuestra familia, llegó a nuestra casa como un perrillo asustado. Le gustaba quedarse a solas en un rincón mientras vigilaba estrechamente sus escasas pertenencias guardadas celosamente en una vieja bolsa.

       

Mi casa, llena de niños y niñas de su edad, era un espacio lleno de posibilidades de convivir. Aquel verano la llevamos a la playa y a cuantas fiestas asistimos, la vestimos de gitana y la tratamos como uno más. Su semblante seguía manifestando el terror, el hambre y la necesidad.

       

Para ella el entrar en un supermercado –especialmente en la parte de las frutas- era toda una fiesta. Como si hubieran venido los reyes magos. Guardaba plátanos y naranjas en su bolso pensando llevarlas a su tierra al volver. Aprendimos mucho de ella. Estuvo un mes con vosotros. Al final parece que se había integrado un poco más.

     

El día antes de marcharse saco de su maleta una botella de Champán ruso (por cierto, bastante malo) y nos la entregó como regalo. Extrañas costumbres.

     

Nos pidió volver. Pero con toda su familia. Sus padres y sus hermanos. Esto no era asequible para nosotros. Así que se acabó esta relación por el momento.

     

Hace unos años me localizó por Facebook. Desde entonces nos escribimos de vez en cuando. Hoy ha cumplido 43 años. Seguro que no ha olvidado los espetos, las uvas ni los chanquetes malagueños. Nosotros tampoco hemos olvidado a aquella chiquilla asustada. “La rusa”. 

Noticias relacionadas

Hoy, en Cantabria, hay convocada una huelga en la educación pública. La secundaré por principios, porque la reivindicación es justa –hace 17 años que nuestros sueldos no se actualizan con el IPC, las ratios siguen siendo elevadas, se prioriza la inversión en la enseñanza concertada frente a la pública…– y porque, a pesar de que no soy muy optimista, necesito convencerme de que las cosas pueden mejorar.

El objeto de esta columna es expresar una reflexión sobre la Iglesia católica, ya que a menudo es actualidad y motivo de fuerte polémica. Mucho de lo que leo sobre la Iglesia católica podríamos afirmar, a mí modo de ver y desde siempre, que es «signo de contradicción».

Nos hemos globalizado y, eso, está muy bien; ahora nos falta sustentarnos en el verdadero amor, conocedores de que el espíritu fraterno, es lo que nos obliga a desvivirnos por vivir la acción colectiva, como fuerza orientadora para lograr la concordia, desde el abecedario del respeto mutuo y el lenguaje de la tolerancia.

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto