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¡Pues ahora no respiro, ea!

Pedro, deja de pedir que te inciensen con el botafumeiro. Atente a lo que hay. Tu esposa, aún no ha sido culpada de nada y los españoles no somos críos a los que se les pueda amenazar con tonterías
Manuel Villegas
viernes, 26 de abril de 2024, 09:42 h (CET)

Este es el truco, ardid y añagaza de la que se valen algunos niños caprichosos, cuando no consiguen lo que quieren.

            

Ante esta amenaza, que solo es un farol, los familiares, abuelos, padres y algún  que otro pariente, muerden el anzuelo  aun sabiéndolo, y  corren solícitos, obsequiosos y, apresuradamente le proporcionan al niño lo que desea.

            

Es una engañifa con la que normalmente estos críos obtienen lo que quieren.

            

Bien, pues quien recientemente se ha valido de esta treta para que los españoles corramos complacientes a decirle que vuelva a respirar, que no podemos estar sin su presencia porque es el faro que nos guía y conduce; ha sido nuestro “ínclito” copiador de tesis doctorales, más conocido como Pedro Sánchez, por sobrenombre “El mentiroso mayor del Reino”.

            

Las palabras que ha pronunciado y constan en una carta dirigida a la ciudadanía son: “Tomaré unos días de reflexión para meditar sobre si continúo al frente del Ejecutivo o no”. tras las informaciones publicadas sobre la presunta corrupción de su mujer, Begoña Gómez.

            

¿Qué le ha movido a que nos atemorice con tal amenaza?

            

Simplemente porque a su esposa, Begoña Gómez, un juez de Madrid le ha abierto una investigación por posibles delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios.

            

Quiero hacer hincapié en ello. Solamente se la investiga, como ocurre con cualquier otro ciudadano español, cuando existe la simple sospecha que haya realizado alguna acción punible. El resultado de esta, puede ser la imputación o el archivo del expediente porque no exista caso.

            

Cualquier persona, que tenga la conciencia limpia y no sea culpable de nada, debería de sentirse satisfecho porque el resultado sería su exoneración de todo cargo. Sin embargo hay una expresión latinaque igualmente deberemos de tener en cuenta: Excusatio non petita accusatio manifesta, en cristiano significa: Quien se excusa se acusa.

            

Es lo que ha llevado a cabo el Príncipe de la mentira y Rey de la falacia. Nadie, por el momento, ha probado que  las insinuaciones, rumores o datos comprobables, sean ciertos. Ello exigirá un periodo de investigación que, si tras ello, se comprueba que hay hechos o testimonios punibles se procederá una investigación exhaustiva y se llevarán a cabo las averiguaciones y acciones legales que correspondan.

            

Esto ocurre no solo con los políticos, más de un caso de ha dado, sino también con personas públicas a las que se les realiza una investigación que puede finalizar en nada sustancial o en un procedimiento judicial.

            

Refieren que, en cierta ocasión, en la celebración de las festividad de la Bona Dea, a la que solo estaba permitida la asistencia de mujeres, y asistís su esposa, ante la sospecha que en una de ellas hubiese participado un hombre, Julio César pronuncio la siguiente frase que hoy es un lugar común, para designar la pureza que ha de acompañar a toda mujer, máxime si es esposa de un hombre público: La mujer del César no solo ha de ser (decente), sino parecerlo. Es decir, que en cualquier momento, ya sea de su vida privada o pública, ha de dar muestras intachables de su integridad.

            

Nada sobre su probidad se ha puesto en duda acerca de Begoña Gómez. Lo único que hay es que, según algunos, el juez solo la citado como testigo, de igual manera que si yo presencio una riña en la que interviene la autoridad, seme puede llamar como tal, para dilucidar lo ocurrido.

            

La reacción de Pedro Sánchez, más propia de un patio de colegio en el que el dueño del balón, se lo lleva y deja a todos sin jugar porque no lo han nombrado para el puesto que deseaba, que la de un Presidente de Gobierno del Estado español. A muchos nos ha dejado atónitos y desconcertados.

            

¿Porque su esposa haya sido convocada como testigo, deja el gobierno de la nación y amenaza a toda España con dimitir?

            

Ante esta actitud, sus comilitones han acudido solícitos y preocupados a pedirle, rogarle, suplicarle, que no nos deje, que sin él, poco más o menos que los españoles no podemos vivir.

            

Esto es lo que desmesurada egolatría desea que le manifiesten que es imprescindible y que el timón de nuestra nación perderá su dirección y se irá al garete, vamos, a la deriva, si él no lo gobierna.

            

Pedro, deja de pedir que te inciensen con el botafumeiro. Atente a lo que hay. Tu esposa, aún no ha sido culpada de nada y los españoles no somos críos a los que se les pueda amenazar con tonterías.

            

Si estás hastiado de sobrellevar la carga de gobernar, y no aguantas  las críticas o comentarios que se han realizado sobre otras personas públicas y no se han echado a llorar, hazlo bien: Dimite, quítate de en medio y que el peso recaiga sobre otras espaldas que, posiblemente no sean tan débiles como las tuyas, o no se crean tan superiores a los demás que solo desean alabanzas.

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