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Julio Ortega Fraile
Nacido en Vigo (Pontevedra), he vivido durante muchos en Madrid, Ciudad a la que me trasladé para estudiar y en la que me quedé a trabajar. La mayor parte de mi actividad laboral ha estado vinculada al mundo de la aviación, donde he sido desde maletero hasta piloto pasando por diferentes ocupaciones dentro de ese sector.
El trabajo en el área de medio ambiente de la Asamblea de Izquierda Unida en El Álamo (Madrid), me llevó a conocer y a reflexionar sobre el maltrato al que están sometidos los animales en nuestro País. Me involucré en dicha causa principalmente a través de la publicación de textos de diferente naturaleza para el animalismo: artículos de opinión, manifiestos, cartas, prólogos, etc., labor con la que continúo en la actualidad. En el activismo dentro de asociaciones he sido el Secretario de Organización y Delegado para Galicia del PACMA (Partido Animalista Contra el Maltrato Animal). Y a día de hoy soy el Coordinador para Pontevedra de la Asociación Animalista LIBERA!, cuyo papel fue fundamental en la Campaña PROU! para la abolición de las corridas de toros en Cataluña por medio de la ILP. |
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Si no los siega la guadaña de una muerte con dientes de leche porque nacieron "sobrantes" o con algún "defecto" para la función cinegética, o si no lo hace una muerte ya desdentada porque el tiempo los convirtió en enfermos o incapacitados para seguir cazando, lo hará una muerte con dentadura de plomo y aliento de pólvora durante alguno de sus "lances".
Izquierda: "Decretazo vegano", decís. ¿De verdad que es eso todo lo que se os ocurre? Si la victoria de esta lucha contra el mantenimiento o la abolición de vuestras salvajadas dependiese únicamente de la ciencia y la decencia, hace mucho que os oxidaríais en la derrota como vuestras lanzas, porque cualquiera de los toros que destrozáis os supera en inteligencia y un ratoncillo tiene más empatía que vosotros.
O cómo morir matando...
La tauromaquia en sus delirios y embustes, en este caso de la mano de la Fundación por el Toro de Lidia.
Los de Jarra y Pedal ya no saben ni qué contar para intentar seguir -legalmente, digo, que de forma delictiva continúan acabando con ellos- con sus matanzas de lobos. Ahora la "acusación" a uno es que el animal se comió a una cierva. Supongo que lo que realmente les indigna, además de que tener que cargárselos a escondidas tras tantos años liquidándolos sin preocuparse, es que a esa venada no la mataron ellos. A los sicarios les desagrada la competencia.
El domingo 20 de marzo en Madrid, los cazadores utilizaron al mundo rural para su propio y siniestro beneficio, que no es otro que continuar matando a todos los animales a los que asesinan legalmente. Con cinismo y desvergüenza, y para no dejar de darle rienda suelta con impunidad a su sociopatía, usaron los problemas reales de una gente como esos agricultores que tan a menudo denuncian las tropelías que los escopeteros perpetran en su entorno profesional y familiar.
Cuando el mundo de la caza pertrechado con sus herramientas, sean rifles adquiridos en armerías o perros comprados a criadores, se suma a esas reivindicaciones de apoyo a la España Vaciada del mismo modo que un proxeneta podría hacerlo a la defensa del pequeño comercio, ¿incluirán en ellas las ramas de árboles españoles donde los ahorcan cuando les son inservibles?
Dos cazadores, padre e hijo, disparaban en un camino junto a unas viviendas en Casarrubios del Monte. Un vecino les recriminó y el escopetero más joven le golpeó con la culata de su arma en la cara (ha perdido un ojo), encañonando después al herido y a su hijo mientras les amenazaba de muerte.
Asegura un cazador que ellos no se meten con nadie. Es decir, que todas las personas que matan o hieren en "accidentes", todos los animales a los que disparan y acuchillan en sus "lances", todos los perros "inservibles" para cazar que abandonan o liquidan, son nadie para ellos. Y usted, sr. Luis Planas Puchades, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, pide cuidar la caza asegurando que es un deporte como el fútbol.
Hace muy pocos días la página de escopeteros Jara y Sedal publicaba –con tono de hazaña- que J.A.B.S. había matado en la Sierra de Gredos el macho montés con el trofeo más grande de 2021. En el desarrollo de la “proeza cinegética” cuenta este adicto a terminar con vidas de seres inocentes que no tenía pensado ir a cazar ese domingo, pero le avisaron de que habían visto a ese animal después de dos años cuando ya pensaban que se había muerto.
Rompe el alma escuchar a niños decir que sus padres les pegan lo normal, pero no lo hace menos verles jugar con rifles o sonreír orgullosos junto al corcito al que acaban de reventarle las entrañas de un disparo. O de varios. Los niños no son propiedad de sus padres y educarlos en el uso de las armas o en el matar por pasatiempo debe tipificarse como delito.
- 300 millones de animales reventados a disparos y cuchilladas.
- 500 cadáveres de personas.
- 35.000 humanos heridos.
En el acto de presentación el presidente de la FTL, Victorino Martín, ligado económica e "intelectualmente" a la cría de seres para ser destinados a una muerte tan lenta como atroz, dijo que con esta iniciativa "Iban a dar voz a sus sentimientos", añadiendo que "El Instituto Juan Belmonte va a ser un soplo de libertad".
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