Siglo XXI. Diario digital independiente, plural y abierto. Noticias y opinión
Viajes y Lugares Tienda Siglo XXI Grupo Siglo XXI
21º ANIVERSARIO
Fundado en noviembre de 2003
Opinión
Etiquetas | Poema | Literatura

El viejo se agota por su cansada memoria

Un poema de Esther Videgain
Esther Videgain
lunes, 2 de junio de 2014, 07:51 h (CET)
El agua se agita,
cae por mis mejillas,
ríos de tinta sobre este blanco papel,
mas mis palabras son escasas,
no describen mi dolor en este penar imposible del alma.

El sosiego descansa ya en tu mirada,
dulce recuerdo de ti en mí.
Amarga tu pérdida en mi memoria,
misericordia de tu querer,
no me acuerdo de tu nombre, tan solo imploro tu presencia.

Para este viejo amargado,
cansado ya de recordar su pasado,
en esta agotada alma.
No tengo nada ya de ti en mí,
sólo el consuelo de tu ser en esta mente fatigada de tanto desamor obligado.

Vacío me encuentro de la necesidad del olvido,
mi corazón aún siente tu frágil latido,
lleno del pesar de tu marcha,
a un nuevo y remoto lugar,
desconocido en los mapas y curvas de mi anciano y olvidado cuerpo.

La brújula se ha oxidado hace mucho,
se han extraviado las manecillas del tiempo,
mi alma, más bien, no se orienta,
sin tu presencia de ti en mi corazón y en mi aliento.
Mi tormento no tiene consuelo, te sigo buscando sin encuentro.

Mas si no te recupero pronto,
prefiero morirme en este mismo instante,
en el más sentido pésame de mi dolor y tormento,
por el agotamiento de tu sonrisa sin tu querer,
anhelo de tus sentimientos más puros en mi cansada y vieja memoria.

Noticias relacionadas

El hecho de que existan hoy entre la población gitana tasas de pobreza o abandono escolar tan superiores a la media no es producto de la fatalidad, sino de una discriminación que genera marginalidad, y ésta, a su vez, alimenta los prejuicios que perpetúan la exclusión del Pueblo Gitano.

Los humanos, con frecuencia, nos desanimamos por lo que no somos y quisiéramos ser; por el amor que quisiéramos dar, y ofendemos; incluso por la palabra de consuelo que es mal recibida y, en vez de consolar, aumenta pena a la pena; por nuestras meteduras de pata con la mejor intención del mundo.


El estado de salud del Papa Francisco es preocupante, pero no es lo más grave que está ocurriendo en la Iglesia Católica. En cuanto al orden político, ya no pueden establecer más leyes que provoquen la ira de Dios; ha llegado al súmmum. Esto se acaba, parece que ya no hay remedio, pero debe ocurrir para que se vea que Satanás no es el fin ni el triunfador.

 
Quiénes somos  |   Sobre nosotros  |   Contacto  |   Aviso legal  |   Suscríbete a nuestra RSS Síguenos en Linkedin Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter   |  
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto | Director: Guillermo Peris Peris
© 2025 Diario Siglo XXI. Periódico digital independiente, plural y abierto