Los movimientos sociales han estado presentes a lo largo de la historia. Sin embargo, dependiendo del momento, han tenido mayor o menor impacto en la sociedad. En la actualidad su peso es importante, pues gracias a las redes sociales y a la globalización se ha conseguido una mayor comunicación que ha permitido extender geográficamente los mensajes y fortalecer la organización en defensa de determinadas ideas. Y esta tendencia no pasa desapercibida para los mercados empresariales, que han tenido que adaptarse a estos ritmos sociales para seguir generando negocio.
Las últimas estadísticas sitúan a España como uno de los países con mayor diversidad sexual de todo el planeta. El informe de Ipsos publicado en 2021 situó en un 78% de población la que se identificaba como heterosexual y un 10% no quiso contestar. Es decir, el 12% se definió como homosexual, bisexual u otra tendencia diferente. Un porcentaje muy alto en comparación con otros países del alrededor y que deja a España como el país europeo con menos población reconocida como heterosexual.
De esta serie de tendencias y estadísticas nace el diseño inclusivo, una técnica cada vez más habitual y que se basa en la defensa de la diversidad a través de los diferentes proyectos elaborados. “Ya no basta con el producto, con su calidad y su buen marketing. Ahora el consumidor valora muchas otras características intangibles y que ayudan a conformar la idea de marca”, explica Anna Pallerols, Diseñadora gráfica y digital especializada en proyectos de comunicación visual web y multimedia y jefa del área de diseño gráfico de LCI Barcelona.
Anna Pallerols reconoce que “cada vez es más importante tener en cuenta que la sociedad ha evolucionado y que hay numerosos perfiles de consumidor”. Por ello, el diseño inclusivo está cada vez más valorado en las grandes empresas que buscan ganarse la confianza de los usuarios y fortalecer su imagen de marca moderna, innovadora e inclusiva con respecto a los diferentes estratos y corrientes de la sociedad.
Un 12% de los españoles no son heterosexuales
España, además, está considerado el país europeo con más diversidad en cuanto a orientación sexual se refiere. El último informe de Ipsos destacó que hasta un 12% de la población no se consideraba heterosexual, el porcentaje más alto de todo el continente. Si esos datos se llevan a términos globales, España se sitúa como el tercer país con más diversidad sexual de todo el planeta.
Pero el diseño inclusivo no se limita a ajustarse y tener en cuenta la orientación sexual de los consumidores, ni su sexo o raza. También tiene que ir acompañado de la accesibilidad, un concepto similar pero no idéntico. El diseño accesible se limita a facilitar lo máximo posible el uso de un diseño por parte de todo tipo de usuarios pese a que cuenten con alguna discapacidad. Y el diseño inclusivo expande la idea tanto a personas con discapacidad como a sectores minoritarios o colectivos marginados de la sociedad.
Personas con discapacidad auditiva o de visión, o también de movilidad que se ven afectadas para acceder a la web, deben ser tenidas en cuenta a la hora de elaborar estos diseños inclusivos. ¿Cómo? Si a los colectivos discriminados se les da protagonismo por medio de los colores empleados, los símbolos presentados o el texto incluido en la web en cuestión, a las personas con discapacidad se las debe otorgar relevancia por medio de la funcionalidad.
“Las estrategias de marca inclusivas tienen muchos beneficios para las empresas. Al mostrar en sus comunicaciones una sociedad más “real”, más diversa, consiguen llegar a más clientes potenciales, que se sentirán más identificados con la marca y más confiados.” detalla la experta en diseño y profesora de LCI Barcelona, escuela de referencia internacional en el diseño y artes visuales.
España, referencia en inclusión
En términos globales, España es el tercer país en este ranking. Por compararlo con los datos mundiales, el mismo informe hizo una media que dejó en el 80% el porcentaje de población heterosexual en todo el mundo. Los considerados bisexuales fue del 4% y los homosexuales del 3%.
Sobre las personas con algún tipo de discapacidad, el INE cifró en 4,38 millones de personas las afectadas en 2022. De este porcentaje, el 68% correspondía a personas con problemas de movilidad y el 28,6% con problemas de visión. El estudio del Instituto Nacional de Estadística también permitió ver el 31% de población afectada por alguna discapacidad auditiva. Estos tres tipos de discapacidad, cabe recordar, deben ser abordados a la hora de elaborar un diseño inclusivo y accesible.
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