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Se afirma que la geopolítica es amoral, e incluso inmoral. Se presenta esta característica como un fatalismo por el cual es imposible que intervengan en ella elementos como la conciencia o la ética. Pero siendo esto cierto, no es una regla de acero. Cualquier definición extrema es siempre inexacta.
La semana pasada hemos tenido la satisfacción de presentar nuestro libro "Sahara marroquí más allá del Sahara Occidental" en Buenos Aires, en presencia de Fares Yassir, representante del Rey Mohammed VI en Argentina.
Los países de los BRICS --Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica-- han incluido el conflicto del Sáhara Occidental en el documento final de la cumbre que ha concluido este jueves, para reclamar la necesidad de lograr "una solución política duradera y mutuamente aceptable". En el contexto de la guerra fría, algunos estados cometieron el error de reconocer, inducidos por sesgos ideológicos, a las fronteras ficticias dibujadas por los separatistas saharauis.
Sin perjuicio de elaborar algo más adelante, con la política postelectoral ya asentada, mi balance 2023, en la serie sobre nuestros contenciosos y diferendos diplomáticos, sobre los seis, los contenciosos de Gibraltar, el Sáhara Occidental, y Ceuta y Melilla, y los diferendos de Las Salvajes, Olivenza y Perejil, procedería ahora una síntesis sobre el Sáhara.
Israel se sumó esta semana a España, Francia, Estados Unidos y demás países de diplomacia soberana de todo el mundo, para reconocer los derechos de Marruecos a su ancestral Sahara. De acuerdo a un comunicado difundido esta semana por fuentes oficiales del Reino de Marruecos "el Rey Mohammed VI, ha recibido una carta del Primer Ministro del Estado de Israel, Su Excelencia el Sr. Benyamin Netanyahu".
El problema del Sahara,se va desvaneciendo como las hojas secas de un árbol viejo en invierno. En la segunda década del tercer milenio, pocos "enterados" tienen ya el valor de defender las caducas fronteras impuestas por un imperio como el español, donde una dictadura aliada del Eje y que reinstauró una monarquía ya a finales del siglo XX, pretendió dibujar fronteras sobre el mapa de África.
De la mano incansable en la promoción de Ceuta de José María Campos, con mi esposa María Eugenia Vexenat, las parejas diplomáticas que siempre están ahí, y con Javier Jiménez-Ugarte, uno de nuestros más sobresalientes diplomáticos, hemos asistido a la exposición La obra de Mariano Bertuchi en la historia del Protectorado, en el Instituto de historia y cultura militar, en Madrid.
Hace medio siglo, España, que figura a justo título como cofundadora del derecho internacional por varios conceptos, comenzando por el más relevante, la introducción del humanismo en el derecho de gentes; que fue primera potencia mundial, categoría sólo compartida con la posterior Inglaterra, así como el mayor imperio a escala planetaria, transitaba en el furgón de cola europeo, sin más comparsas que el vecino Portugal y Grecia, y si se quiere con la rota Irlanda.
Dejamos ahora para más adelante -hacia el otoño de este año electoral, y aunque la política exterior va a tener como es tradicional por estos pagos escasa entidad, en el pleno fragor de la contienda quizá la coyuntura permita margen para alguna que otra referencia a las controversias diplomáticas- el habitual balance sobre nuestros contenciosos y diferendos, que esta vez arroja un déficit asaz agravado.
Jamás me hubiera imaginado que alguien que ha presidido un Congreso y luego la Comisión de Relaciones Exteriores de este sea capaz de echar tanta baba y humillar tanto a una nación, como lo que acaba de hacer Maricarmen Alva. Apenas ella llega a ser titular de la comisión congresal de asuntos internacionales, invitó el lunes 26 al canciller César Landa para que rinda cuentas por el discurso presidencial que dio Pedro Castillo en las Naciones Unidas.
Hasta que España no resuelva o al menos encauce adecuadamente su en verdad harto complicado expediente de litigios territoriales, no volverá a ocupar en el concierto de las naciones el lugar que corresponde a la que fue primera potencia a escala planetaria y cofundadora del derecho internacional al más noble de los títulos, la introducción del humanismo en el derecho de gentes.
Este martes 20 de septiembre se cumple el bicentenario de la instalación de la I Constituyente del Perú en 1822, la cual fue, según el gran historiador Jorge Basadre, el inicio de la república del Perú. A 20 décadas de ello es indispensable que nuestro país reconozca a todas las 20 repúblicas que hablan castellano en el mundo.
Con sorpresa no exenta de indignación, estoy siguiendo, como la mayoría de los españoles, los graves acontecimientos que están aconteciendo y distorsionando las relaciones diplomáticas, políticas o económicas de España con nuestros vecinos del Magreb.
Médicos del Mundo advierte de que el cambio de posición de España sobre el Sahara Occidental provocará “consecuencias irreversibles” en la salud de los más de 178.000 saharauis que viven en los campamentos de Tinduf (Argelia) y que dependen casi exclusivamente de la ayuda humanitaria externa. La falta de acceso al agua y a la alimentación, las precarias condiciones de las viviendas y el clima extremo “impactan directamente en la salud y desarrollo de los saharauis".
Hasta que España no resuelva o al menos encauce adecuadamente su en verdad harto complicado expediente de litigios territoriales, no volverá a ocupar en el concierto de las naciones el lugar que corresponde a la que fue primera potencia a escala planetaria y cofundadora del derecho internacional al más noble de los títulos, la introducción del humanismo en el derecho de gentes.
Desde 1975, Marruecos ha ocupado este territorio rico en recursos, haciendo caso omiso a las resoluciones de las Naciones Unidas y a las demandas de la comunidad internacional. Miles de personas han sido torturadas, encarceladas, asesinadas y desaparecidas mientras se resistían a la ocupación marroquí.
En verdad que las temperaturas parecen insoportables y buscamos los remedios para suavizarlas que están a nuestro alcance: aire acondicionado, los más privilegiados, agua de la nevera, duchas cada pocas horas, búsqueda de la sombra cuando salimos a la calle, en fin procuramos evadirnos, de la mejor manera posible de estas temperaturas asfixiantes.
La ciudad de Laayún en el Sahara de Marruecos acogió, del 26 al 28 de febrero, la tercera edición del Foro Marruecos-Estados Insulares del Pacífico bajo el lema dela consolidación de los lazos de cooperación, la aplicación de los compromisos contraídos en este sentido, la unificación de las voces y la promoción de la prosperidad compartida.
Francisco Franco Bahamonde fue por casi cuatro décadas fue caudillo de España por la gracia de Dios. Fue también el último gobernante español que acomplejado por encabezar un imperio decadente, enfatizó su investidura con una “guardia mora” y creyó liderar una cruzada para complacencia de Dios.
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