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Hablar con los antepasados

Está surgiendo una nueva etapa histórica. Esto es evidente. No todo será malo, no todo será bueno
Jesús Millán Muñoz
lunes, 31 de marzo de 2025, 09:27 h (CET)

Por Internet corre y recorre una noticia o información: que ya se ha creado un programa o aplicación que con la informática y la IA y los Big data puedes hablar con tu difunto. Dicho de otro modo, si es que he entendido bien, el artilugio informático permite al combinar varias herramientas, como las que hemos indicado, y, disponer de un suficiente acumulación de datos y conceptos e ideas y conversaciones de tu padre o madre o abuelo o abuela o hijo o hija fallecido, de alguna manera, copia su misma voz, y, copia ideas o imita ideas o inventa ideas y frases que serían muy parecidas a las que podría indicar y expresar la persona fallecida o no fallecida...


Como todo en informática, si es que esta noticia es verdad, que sí lo creo, como todo se irá perfeccionando… Porque si ya lo pueden hacer con los vivos y vivientes, con una serie de frases pueden imitar su voz, y, permiten realizar ciertas frases o conversaciones. Si se dispone de suficiente material oral grabado y conceptual o de frases o de palabras o de ideas, pues esos programas lo podrán realizar. Y, como todo se va perfeccionando, al final dentro de unos años o lustros, la perfección será tan grande, que ya no sabremos muy bien lo que es original, y, lo que es, “esa imitación o creación o invención de esos programas”. Con lo cual, nos encontramos que surgirá un nuevo oficio y profesión de análisis de que conversación es real, dicha por tal persona en tal tiempo y cual es una creación informática.


El mundo cambia, si las placas tectónicas están en constante movimiento, y, por eso se produce la deriva continental y los seísmos, no podemos pensar que la deriva sociopolítica y sociohumana no se iba a producir. Es obvio y evidente, que todo cambia y todo fluye. Pero el temor, para algunos la esperanza, es hasta dónde se llegará la invención y la perfección de esa invención. Y, después cuando algo se inventa, y se lanza al mundo y al mercado, empieza a utilizarse, quizás, quizás solo sea un uno por ciento de la población o un uno por mil. Pero un uno por mil, serían muchos millones de personas en el planeta. Ya que todo el mundo tiene móvil, que en definitiva, es un microordenador que se arrastra y escinde en la cueva de un bolsillo.


Enseguida, alguien dirá es que este sistema y artilugio y aplicación puede servir para que los duelos por fallecimientos sean más fáciles de superar, algunos dirán que es y será una herramienta terapéutica para curar depresiones, para sentirse que el hijo o el marido no ha muerto del todo en el accidente de tráfico o en esa enfermedad que no esperabais. Aunque no sea real, hará compañía, como la mascota, o como las series de televisión, o como ir a la escuela de adultos para aprender algo, y, para no sentirse tan solo o sola en soledad y en silencio. En fin, qué puedo decir yo ante esto. Nadie dirá nada, si de verdad, este artilugio y sistema sirva para que alguien pueda soportar los días de invierno y verano de forma más sencilla y fácil y sosegada…


Pero claro junto con esto viene y devienen todas las consecuencias, antropológicas, psicológicas, sociológicas, y, hasta cierto punto metafísicas y morales. Porque ya no sabremos muy bien, si por Internet, las afirmaciones que recorran los circuitos y los espacios de tal presidente de gobierno o de tal político del siglo veinte, o de tal escritor o de tal empresario o de tal pensador, son ciertas y verdaderas y auténticas, o son un combinado o una creación de esas aplicaciones. Cada vez, caminamos que será más difícil diferenciar el mundo real físico y material y, otro mundo “ideal” informático… Nos iremos cada vez más moviéndonos: en el mundo de la naturaleza, en el mundo de la cultura-sociedad y en el mundo de la informática, viviremos en tres mundos. Y, si alguien cree en la metafísica y en la religión, pues vivirá también en ese cuarto mundo. ¿Cómo los humanos harán compatibles vivir y combinar esos cuatro mundos y cuatro horizontes y cuatro grandes dimensiones…?


Además de los engaños y manipulaciones y falsedades que se puedan utilizar o inventar, para simplemente utilizarlos como robos, extorsiones, problemas bancarios, maledicencias enviadas de unos teléfonos a otros o de unas personas a otras, y, mil otras formas que se podrán utilizar de forma incorrecta. Imaginen que se puede hacer por aplicaciones informáticas, también hacer videos de que una persona, realiza actos inmorales o no convenientes, y, además acompañado de conversaciones o diálogos… Imaginen esa arma cargada de destrucción psicológica, aplicada de unos alumnos no buenos moralmente, sobre otros. Si el mobbing ya es negativo, y más de lo que pensamos, imaginen lo que puede suceder… Y, más aún, nadie se rasgue las vestiduras, una sociedad que cada vez en más inmoral, más amoral, más antimoral –ciertamente, cada uno es inmoral en el terreno que escoge o que no es capaz de controlar de forma adecuada su persona-.


Bueno, los humanos inventamos la tecnología o la descubrimos, después la utilizamos, y, ésta nos lleva a puertos, algunos previstos, otros no. Pues dentro de la informática, esto es y será una playa a la que nos llevará, que supongo nadie preveía. Pero que a día de hoy, nadie podrá prever todas las consecuencias que traerá… Está surgiendo una nueva etapa histórica. Esto es evidente. No todo será malo, no todo será bueno.

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