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El aislamiento de nuestra nación en el contexto internacional, reforzó aún más el liderazgo del general Franco que rodeado de un gobierno monolítico reconstruyó una España devastada, rota económica y socialmente. El régimen franquista renegó de cualquier tipo de participación política a través del sistema de partidos y formulando la democracia como “orgánica”, instituyó la familia, el municipio y el sindicato como los únicos cauces de representación de la sociedad.
También la Constitución, en su artículo 4 habla del símbolo oficial de la bandera. El artículo 4.1. establece que «la bandera de España está formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas». Por su parte, el artículo 4.2. anuncia que «los estatutos podrán reconocer banderas y enseñas propias de las Comunidades Autónomas.
Recuerdo aquel memorable discurso pronunciado en el Congreso de los diputados por el entonces
Presidente, Adolfo Suárez, en el que dirigiéndose a todos los españoles, asemejaba la transformación total del país, a la reforma general de una casa. “Sin que dejara de funcionar la luz, ni faltara agua en las cañerías”.
La señora Calvo ha querido aprovechar, como en general han estado haciendo este gobierno de
socio-comunistas que padecemos, para colarnos de matute otra de estas leyes “especiales” hechas a la medida del intervencionismo absolutista de Podemos Unidas, que el Gobierno se está sacando de la manga para dejar convertida en una filfa, sin valor alguno, nuestra Constitución de 1978, a base de continuas infracciones, trucos, artimañas y falsas interpretaciones ad hoc.
Vistos ambos conceptos, que son los que estamos viviendo, cabría hacer varias preguntas: ¿Estamos en un proceso bélico o guerreamos contra alguien? ¿Para que nos hacen estar en estado de alarma, incluyendo el toque de queda? ¿No será un intento de control de la población sin causa justificada? ¿Estamos utilizando el virus Covid-19 para convertir nuestro país en una dictadura de corte social-comunista? ¿Por que los partidos de la llamada “oposición” se alían a favor del Gobierno?
Las discrepancias entre el gobierno de la Comunidad de Madrid y el poder central son muy ostensibles y no ayudan en nada en la lucha contra el coronavirus. La razón, a mi juicio, la tiene el ministro de Sanidad Illa.
Sandio, se refiere a la característica, índole, cualidad, estado, naturaleza, condición o particularidad de la persona que tiene falta de entendimiento, inteligencia y compresión. Necedad, tontería, bobada, memez, majadería, pendejada, imbecilidad, disparate, cretinismo o estupidez.
Lo que nos preocupa y mucho Señor, es que estos ataques a la institución monárquica se dirijan desde el seno del propio gobierno, encabezados por el Vicepresidente segundo Pablo Iglesias y varios de sus Ministros/as
Seguramente Aristóteles se quedaría hoy extrañado de la generalizada exaltación de la democracia a través de todos los medios de comunicación.
Durante casi cuarenta años, todos los que duró el franquismo, España fue un Reino sin Rey. Franco así lo había decidido a la hora de redactar las Leyes Fundamentales del Movimiento, una especie de Constitución, que en las Facultades de Derecho por aquellas calendas se estudiaban bajo el epígrafe de “Derecho Político”.
Los letrados del Congreso obvian el criterio de Fiscalía y rechazan investigar al emérito por su inviolabilidad «absoluta», en contra la propuesta avalada por Unidas Podemos y otros grupos.
La pandemia proviene de la avaricia y no saldremos de la primera si no arrasamos la última. No me parece que su gobierno sea muy sensible a esta afirmación.
Recuerdo cuando, en mis años mozos, un hombre estaba sujeto a las faldas de su mujer, se dejaba dominar por ella, soportaba imperturbable sus exabruptos, sufría que le pusiera a parir ante de otras personas y se plegaba humillado a su voluntad, se le aplicaba el calificativo de “calzonazos”.
Lamentablemente, la tiranía de Edi Rama ha dañado los estándares democráticos, manchado la libertad de expresión y deteriorado las reformas judiciales financiadas por la Comisión Europea y el Departamento de Estado de EE.UU.Todos los socios internacionales de Albania deben entender que la Ministra de Justicia, Etilda Gjonaj bajo las ordenes de Edi Rama, ha cometido delitos penales graves en materia de abuso de funciones (obligaciones constitucionales violadas), ejerció una influencia ilegal, cometió una falsificación flagrante con la publicación ilegal en la Gaceta Oficial de una decisión de un órgano independiente como la del Consejo de Nombramientos Judiciales (KED).En este intento de golpe de estado, basado en la evidencia oficial hecha pública el 20 de febrero, que se presentó al Fiscal Especial Anti-corrupción (SPAK), es cierto que la Ministra de Justicia, Sra.
Hermanos: en nuestra Constitución existe un derecho y libertad fundamental que se llama el Derecho de Reunión, y que es uno de los pilares básicos en el que se asienta el Estado social y democrático de Derecho. Es tan importante que incluso se ha desarrollado una ley orgánica para que podamos ejercer el derecho con garantías.
El artículo 56 de la Constitución española indica que el rey es el jefe del Estado y que su título es el de rey de España y, además «podrá utilizar los demás que correspondan a la Corona».
Mucho nos tememos que, como ya sucedió en los tiempos de Mariano Rajoy y su vicepresidenta, Sáez de Santamaría, los nuevos ocupantes de la Moncloa, por mucho que actúen como si tuvieran dominado el problema, por ser tan ególatras que piensan que están siempre en posesión de la verdad y por muy convencidos que estén de ser los más listos en este juego del gato y el ratón con los soberanistas catalanes.
El abrazo entre los dos políticos del momento, Sánchez e Iglesias, me ha hecho recordar otro célebre abrazo, el de Vergara, entre el general isabelino Espartero y el general carlista Maroto en agosto de 1839, que puso fin a la primera guerra carlista.
En Chile, los legisladores han acordado un plan para volver a redactar la Constitución nacional, satisfaciendo una demanda clave de los manifestantes.
Desde 1833 han estado vigentes las provincias españolas que fijó el granadino, de Motril, Javier de Burgos en tiempos de Cea Bermúdez, sin que hubiera ninguna urgencia en modificarlas. Todos los niños aprendimos, de memoria, las provincias de cada región: Galicia, Asturias, León, Castilla la vieja, Castilla la Nueva, Andalucía, Cataluña, Extremadura, Murcia, Navarra, Valencia, Vascongadas, Baleares y Canarias.
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