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Mary Fairfax Greig Somerville, más conocida como Mary Somerville, nació el 26 de diciembre de 1780 y dejó su huella en la historia como una científica y escritora escocesa de gran renombre. Fue autodidacta en toda la extensión de la palabra y se sumergió en el estudio de las matemáticas y la astronomía, alcanzando un notable reconocimiento cuando, en 1835, fue elegida, junto a Caroline Herschel, como una de las primeras mujeres miembros honorarias de la Royal Astronomical Society.
Nicole-Reine Étable Lepaute, matemática y astrónoma nacida el 5 de enero de 1723, en el Palacio de Luxemburgo de París donde residía su familia: era la sexta de nueve hijos, siendo su padre Jean Étable, al servicio de la Reina de España Louise Élisabeth d’Orléans (1709-1742). Destacó como una de las calculadoras más precisas de su tiempo.
Mary Somerville, matemática y científica escocesa de espíritu indomable, navegó la ciencia en una época en que ser mujer significaba estar limitada, desde el acceso a las universidades hasta la exclusión de las sociedades científicas. Sin embargo, con paciencia y la convicción de quien vive por el saber, Somerville abrió su propio camino.
Educada por los escolapios, dejó su huella en la historia como la primera matemática española, al menos la primera con obra publicada. Matemática, escritora y maestra de niñas, destacó en el manejo de los números y en la aritmética, áreas que en aquella época eran habituales de hombres y no de mujeres. Escribió dos libros sobre aritmética aplicada y metrología.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Educación, Pilar Alegría, se han reunido con la comisión permanente del Consejo Escolar del Estado para abordar el plan de refuerzo en matemáticas y comprensión lectora, que beneficiará a alumnos de Primaria, ESO, FP Básica y Bachillerato de centros sostenidos con fondos públicos. Además, se ha aprobado la propuesta del Gobierno para regular el uso del móvil durante el horario lectivo.
Forman parte los números de nuestra realidad y, a menudo, la explican, pues el mundo se presenta, en general, como entidad mensurable y tangible. La numerología, con sus luces y sus sombras, viene dando cuenta de ellos a lo largo de los siglos. En la Grecia antigua, Pitágoras les imputó propiedades místicas, entendiendo que influían sobre la vida y el cosmos.
Dos horas leyendo el proyecto de currículo de primaria y el sesudo “sentido socioemocional” que pretende aplicarse a las matemáticas. Para empezar ya se habla de género en las matemáticas y tarda varios folios en explicar a qué alude. Hay que hacer malabares para saber que se refiere a que, según los datos de los que bebe el Ministerio de Educación, que sigue las estadísticas de la OCDE, las mujeres no se inclinan por las matemáticas en la misma medida que lo hacen los hombres.
Las ministras Montero nos han resultado ambas fans de las matemáticas; una solo suma (impuestos), la otra solo iguala (diferencias). Nunca en política se había nadie metido tanto con la ciencia matemática. Hoy nos vamos a centrar en tratar de no comprender la igualdad que ella establece XX = XY. Siendo los sexos los elementos que determinan, mantienen y profundizan la máxima desigualdad, ¿cómo podremos entender esta ecuación?
Es la propuesta de la requete-renovada “des-educación” sociata. Vamos a ser didácticos – por lo tanto, políticamente incorrectos – trayendo lo que han dicho sabios de otros tiempos –puede que mejores que estos tiempos, al menos en forma de pensar-. Y, como tratamos la renovadísima enseñanza progre, con esa gran dotación en filosofía, vienen bien algunos pensadores griegos; esos que ya no sirven a la enseñanza desnortada o des-filosofada.
Todos necesitamos saber y entender matemáticas porque forman parte esencial de nuestra vida cotidiana. Tanto adultos como niños nos encontramos constantemente en situaciones que requieren cierta habilidad matemática. Si bien los niños aprenden matemáticas en la escuela, múltiples investigaciones demuestran que las familias son una parte esencial en el proceso de aprendizaje.
Tuve un profesor de matemáticas durante la primaria al que admiré como ser humano más que como profesor. Fue él quien me dio la mejor lección de vida, esa a la que recurres cada vez que hablas con tus conocidos, compañeros de trabajos, familiares lejanos o vecinos. Esa lección es muy sencilla: "no hay amigos, sino cómplices".
En una noche de tormenta, cuando el cielo parecía enfurecido con el mundo, Mileva miró a sus hijos y dio gracias por esas hermosas bendiciones que el universo le había concedido, luego miró aquel dinero que se encontraba en la estantería, ese dinero que debería haber sido legalmente suyo y que sin embargo se llevó su marido, eso y todos los reconocimientos.
Tuve la suerte de tener buenos profesores de historia, de literatura, de lengua y de matemáticas… (más tarde quise refrescar su imagen, pareciéndome a ellos). Lo primero que me enseñaron fue a “cerrar los libros”. Decían que los libros debían ser considerados como algo necesario y por eso tenían que ser buscados, solicitados, consultados y, después, guardados.
Un informe realizado por Randstad Research y difundido en 2018 por el Foro Económico Mundial, señala que durante los siguientes cinco años a la investigación realizada se crearán en el mundo un millón 250 mil empleos nuevos, de los cuales 390 mil serían para personas formadas en las STEM, carreras que son parte de los campos de la ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Hoy en día estamos a dos años de cumplir esa estimación, el futuro se convirtió en presente.
La escolarización durante la etapa de 0 a 3 años tiene un impacto positivo en los resultados de los estudiantes en matemáticas y en ciencias a largo plazo, según el informe TIMSS 2019 (Trends in International Mathematics and Science Study) de la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA).
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