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Herrada de Landsberg, nacida en 1125 en el castillo que lleva su nombre, enclavado en la región del Bajo Rin, fue una de las figuras más destacadas de su tiempo. Monja alsaciana y abadesa de la abadía de Hohenburg, en los montes Vosgos, su nombre quedó ligado a una de las joyas enciclopédicas de la Edad Media: el 'Hortus Deliciarum', en castellano 'El Jardín de las delicias', una obra ambiciosa que encapsulaba el conocimiento y el arte de su época.
Marie-Anne Pierrette Paulze, conocida en los anales de la historia como Marie Lavoisier, emerge no solo como la compañera de uno de los mayores genios de la química moderna, Antoine De Lavoisier, sino también como una figura insigne que forjó su propio camino en el arduo universo de la ciencia.
La historia de Sofía Kovalevskaya comienza en San Petersburgo en 1850, entre los muros de una familia noble que la rodeó de privilegios, pero también de prohibiciones. Las mujeres no estudiaban matemáticas; no estaba bien visto. Pero Sofía no entendía las normas absurdas.
El legado espiritual y las aportaciones al campo del conocimiento, especialmente científico son importantes. De Hipatia, Sócrates Escolástico dejó dicho que alcanzó tal nivel de cultura que sobrepasó a todos los filósofos de su tiempo. Heredera del neoplatonismo de Plotino, transmitía su conocimiento con generosidad, atrayendo a estudiantes desde todos los rincones del mundo conocido que acudían a Alejandría en busca de sus enseñanzas.
Muchos cedieron y abrazaron el cristianismo pero otros, como Hipatia, se negaron con firmeza. Ni siquiera los consejos de Orestes, su antiguo alumno y prefecto de Egipto, lograron persuadirla, y eso que el cristianismo predicaba la paz entre los hombres.
Hipatia nos aparece como la última luz de Alejandría. Sobre el mármol helénico y bajo el fulgor del sol egipcio, se alzó Hipatia, una mujer singular que, como un faro en la tormenta, iluminó la transición tumultuosa entre el paganismo y el cristianismo. Era hija del matemático Teón, quien no solo le transmitió el arte de medir las estrellas, sino también el talante metódico y la capacidad para cuestionarlo todo.
En aquellos días de antaño, cuando los ordenadores apenas comenzaban a insinuar su lugar en el mundo y la modernidad era más sueño que realidad, una mujer de hábitos y vocación, Mary Kenneth Keller, supo alzar la mirada hacia un futuro lleno de posibilidades. Monja, matemática, y finalmente doctora en informática, su nombre resuena hoy como uno de los pilares en la historia de la tecnología.
Si alguna vez hubo una figura capaz de encarnar el espíritu de la alquimia en sus orígenes más oscuros y fascinantes, esa fue María la Judía. Enigmática y pionera, vivió entre los siglos I y III d.C., en la cosmopolita Alejandría, el epicentro intelectual de su tiempo. De ella se sabe poco con certeza, pero lo que ha trascendido a través de los siglos la sitúa como la “fundadora de la alquimia”.
Fabiola de Roma. Una mujer con nombre de nobleza y manos curtidas por su labor en favor de los humildes. Su vida, arranca en el privilegio de una de las familias más encumbradas de la gens Fabia, lo que la llevó a transitar caminos insospechados que desembocaron en la entrega absoluta a los desposeídos y enfermos de su tiempo.
Aesara de Lucania, mujer de espíritu y letras, habitó en los albores de los siglos IV o III a. C., en una época en que las palabras de las mujeres apenas hallaban eco en el tumulto del mundo. Filósofa pitagórica, su nombre ha llegado hasta nosotros apenas sostenido por un fragmento de su obra "Sobre la naturaleza humana", rescatado por el doxógrafo Estobeo. Hay quien argumenta que el fragmento es una falsificación neopitagórica de época romana.
Bajo el nombre de Theano se desliza la sombra de la que, según los indicios históricos, podría ser la primera mujer que dejó su huella en las matemáticas. Hay que situarla en el Crotona del siglo VI a.C., en el corazón de la antigua Grecia.
En los pliegues de la historia medieval, como en un paisaje en penumbra, surgen las beguinas: mujeres que, ajenas a los dictados de la época, trazaron su propio camino entre la devoción y la independencia. Sin órdenes que las ataran ni votos perpetuos que las confinaran, estas almas osadas encontraron una vía intermedia entre el claustro y el matrimonio, dos opciones que para muchas resultaban igual de restrictivas.
Grete Hermann vino al mundo un 2 de marzo de 1901 y su vida se entretejió con la matemática y la filosofía, disciplinas en las que dejó un legado tan discreto como poderoso. Es conocida por su aportación en matemática, física, filosofía y educación.
Mileva Maric nace un 19 de diciembre de 1875 en Titel, una ciudad enclavada en Vojvodina, entonces parte del vasto y complejo Imperio Austrohúngaro, hoy Serbia. Nace en una familia acomodada que le permite una educación con la que soñaban pocas mujeres de su época.
Datos recientes, evidencian que la mitad de las mujeres desarrollará alguna enfermedad neurológica a lo largo de su vida, un escenario que exige aplicar una nueva mirada con especial foco en las necesidades de las mujeres en el campo de la Neurología para mejorar el tratamiento y abordaje de estas patologías en la población femenina.
En un mundo donde la juventud se ha promocionado durante años como el estándar de belleza, algo refrescante y necesario está ocurriendo: cada vez más plataformas emergen para cambiar la narrativa, posicionando a mujeres maduras en la cima de la industria de la moda y la publicidad.
Teórida de Lemnos fue una figura inquietante en la Atenas del siglo IV a.C., rodeada de un aura de misterio y peligro. Llegó a la ciudad desde la isla de Lemnos, territorio ateniense desde hacía décadas, una isla griega del mar Egeo, entre el monte Athos y los Dardanelos (Helesponto), situada al suroeste de la isla turca de Imbros. Teórida se dedicó a las artes de la curación y, según las acusaciones, a la hechicería.
En todo el mundo, son más de 60 millones las mujeres y niñas desplazadas por la fuerza o apátridas que se enfrentan a un alto riesgo de sufrir violencias de género, según se advierte en un informe de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
Pitias de Aso, también llamada Pitias La Vieja, fue una bióloga y embrióloga griega en la época clásica, reconocida como esposa de Aristóteles y una de las primeras colaboradoras científicas en el campo de la biología y la embriología. El interés de Pitias por la biología se refleja en su colaboración con Aristóteles en la recolección de especímenes vivos durante sus viajes, especialmente en Mitilene.
Hagnódice, pionera de la medicina en la Antigua Grecia, es recordada como la primera ginecóloga conocida en la historia. Fue médico, partera y genecóloga, la primera conocida en la Historia. Atrapada en una sociedad ateniense que prohibía la práctica médica a las mujeres, encontró una salida audaz: disfrazarse de hombre.
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