| ||||||||||||||||||||||
Un apasionado militante de la “revolución”, Jacques Louis David (que después lo fue también de Napoleón), pintó “El juramento de los Horacios”, que acabó devenido en epítome gráfico, y propagandístico, de la Francia de la Convención, a pesar de haber sido un encargo de Luis XVI, cuando aún no se vislumbraba la “toma de la Bastilla”.
Los comicios del 28-M llevaron hasta el País Valencià tenebrosos vientos preñados de odio y ansias de venganza. Recién vaciadas las urnas y con la fuerza que les daban los votos, la derecha extrema y la extrema derecha comenzaron a ocupar los puestos de poder a los que desde hace ocho años estaban aspirando.
En esta etapa tan compleja que hemos iniciado en nuestro país, no debemos perder de vista a referentes intelectuales, y un referente es José Martí, intelectual de gran altura cubano. El que para muchos es solo el iniciador del modernismo literario en Hispanoamérica, asociado siempre a Rubén Darío, el cual lo consideraba el padre espiritual de este movimiento, no es mucho menos solo eso.
El 3 de julio de 1979 la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional anuló, mediante sentencia hecha pública, la resolución de la Dirección General de Política Interior del 7 de febrero que declaró ilegal a la Asociación Grande Oriente Español (Masonería Española Simbólica Regular). Desde entonces los masones españoles, ya podían inscribirse en el Registro Nacional de Asociaciones y ser una asociación legal.
En España se está dando una situación muy parecida a la que ya sucedió en los años anteriores a la Guerra civil. Dijese o no Rita Maestre “Arderéis como en el 36”, fue acusada por ello y los jueces la absolvieron, por no encontrar pruebas suficientes para condenarla; hubiese sido necesario contar con una grabadora cerca para demostrarlo, lo cierto es que nos estamos encontrando en situaciones parecidas a las que precedieron al execrable conflicto de la guerra referida.
La literatura politológica lleva más de 30 años intentando dar explicación al auge de los partidos de extrema derecha en Europa, y ante los resultados de las últimas elecciones, considero personalmente que en España tenemos un problema, y tenemos que poner este debate encima de la mesa.
Nos obligan con sutileza y descaro, a correr hacia el espejismo del futuro, incierto consumo y cierra España, pero aquellos que todavía nos consideramos más o menos sensatos, tenemos que tirar del freno de mano exclamando, alto, miremos hacia atrás porque si perdemos totalmente el sentido de la memoria y el valor cotidiano e intelectual del ayer y el pasado, nos pueden, ellos, los manipuladores, desde la oscura caverna del olvido.
Podría ser el título de una novela como la de “Los Miserables” de Víctor Hugo. Pero sería un imposible porque su autor, que no es otro que Pedro Sánchez, está muy lejos de la mínima exigencia intelectual que se requiere.para hacer un relato histórico y novelado de personajes que, como aquellos, representan la realidad viva de la historia de una gran nación como Francia.
A partir del lunes de Pascua se silencian en toda España las bandas y tambores que durante al menos unos días, han apagado el fragor de las batallas políticas con las que nos fustigan diariamente los medios de comunicación, aunque no han podido hacerlo con los tambores de guerra que siguen inundando de terror y muerte las calles y ciudades del masacrado pueblo ucraniano, dispuesto a una defensa numantina de su libertad frente al invasor ruso.
Nuestra España está triste … ¿qué tendrá en su cabeza? Sus vergüenzas se esconden, bajo la sucia mesa, donde vende a la patria, un hombre sin honor. Está melancólica como el rostro de un moro, ya no tiene tronío, ha perdido el decoro, y despinta su enseña, por culpa de un traidor.
El pasado 7 de noviembre se cumplieron 50 años de la constitución de la Asamblea de Cataluña. También era domingo, como ha pasado este año, y en la Iglesia de San Agustín en pleno barrio del Raval de Barcelona los habituales de la misa de doce miraban con extrañeza cómo aquel domingo el número de asistentes al oficio dominical había aumentado con unos feligreses distintos de los habituales a la misa del mediodía y totalmente desconocidos en el barrio.
No nos encontramos en la España ilusionada de la transición. En aquellos años también existieron las “peleas políticas”, pero todos, de una forma u otra, buscaban libertad, concordia, progreso. Hoy, 2021, año de la defenestración, la absurda tiranía ególatra totalitaria avanza como lava irresistible.
El hombre camina siempre con el interrogante responsable de su propio misterio. La participación como miembro libre en la aventura, “¿programada?”, del gran misterio que es la “universalidad de la vida”; comienza con la captación de los primeros signos diferenciales a partir del nacimiento: el gusto, el tacto, bienestar y rechazo.
Somos de los que estamos convencidos de que las leyes, las normas que han de surgir efecto sobre la ciudadanía que, en definitiva, va a ser la que va a ser beneficiada o perjudicada por su mandato, no deben ser redactadas exclusivamente para que sean conocidas, entendidas, respetadas y aplicadas por abogados, fiscales, jueces o magistrados, ya que, a quienes afectan directamente, aparte de a los encargados de aplicarlas, es al común de los ciudadanos.
La historia no se puede escribir al albur de unos incompetentes falsificando la tozuda realidad. Es la que es o la que fue, guste o no guste. Su conocimiento sirve para potenciar lo que fue bueno y no cometer los mismos errores del pasado. Mientras no se remedie la vasta incultura que nos rodea, las personas que por su cuenta quieran salir de la supina ignorancia, se privarán de un conocimiento global de la historia de su país y del engrandecimiento de su propio espíritu.
Este partido habría sufrido una mutación pandémica que lo habría convertido en un agente patógeno capaz de arrasar la sui generis democracia formal española al poseer un ADN dotado de la triple enzima tardofranquista (mantenimiento de la unidad indisoluble de España, control estricto de la inmigración y retorno al pensamiento único heteropatriarcal).
Este aparente juego de palabras no es, ni más ni menos que la “POLIS DEMÓCRATA” de cualquier sociedad. Las libertades, que hoy son utilizadas como antorchas para quemar y destruir lo común, no AGLUTINAN, porque lo que quieren es IMPONER y eso rompe el concepto básico de la ÉTICA.
Y ahora vamos al título de este comentario. “No tenemos enmienda”. Grupos de jóvenes y no tan jóvenes, aprovechan el escaso movimiento de vehículos y de viandantes por la zona, para organizar botellones y fiestecitas por la parte alta de la urbanización o en la propia vaguada que la divide.
|